¿Es posible un ‘Estado presente’ en tiempos de recortes? Mientras Milei ajusta, Orrego invierte en San Juan, desafiando la ortodoxia económica y defendiendo a los sanjuaninos.
San Juan versus la Nación: Radiografía de dos modelos antagónicos
En un país donde la motosierra de Javier Milei parece ser la única herramienta de gestión, San Juan emerge como un oasis. El gobernador Marcelo Orrego, a contramano de la ola nacional, apuesta por un ‘Estado presente’ que invierte en obra pública y programas sociales, incluso con menos recursos.
Esta divergencia no es casual. Orrego, con un discurso que prioriza ‘la dignidad de nuestra gente’, ha decidido plantar bandera y defender políticas que considera esenciales para el bienestar de los sanjuaninos. ¿Cómo lo hace? Con austeridad, sí, pero también con una gestión eficiente y una visión clara: la inversión social no es un gasto, sino una herramienta de desarrollo.
Austeridad con Inversión Social: La fórmula de Orrego para desafiar el ajuste
Orrego lo resume así: ‘Gobernamos sin los recursos que históricamente llegaban a San Juan’. Lejos de lamentarse, su gobierno ha tomado las riendas y financia con fondos provinciales programas que antes dependían de la Nación. Subsidios al transporte, obras públicas, el Incentivo Docente y programas de salud son ahora sostenidos con el esfuerzo de todos los sanjuaninos.
Mientras Milei demoniza la obra pública, Orrego la impulsa. Viviendas, un centro odontológico y 76 consultorios para el Hospital Rawson son ejemplos concretos de una gestión que cree en el rol del Estado como motor del crecimiento y el bienestar social. Esta apuesta no es solo una cuestión de números, sino de prioridades: ‘defender la dignidad de nuestra gente’, insiste el gobernador.
“Gobernamos sin los recursos que históricamente llegaban a San Juan, pero defendiendo la dignidad de nuestra gente.”
Diálogo y Consenso: El antídoto de Orrego contra la confrontación
En un país crispado por la polarización, Orrego elige el camino del diálogo y el consenso. En su discurso, el gobernador invitó a la oposición a trabajar en conjunto, dejando de lado ‘discusiones estériles’ para construir una agenda común. Este llamado a la unidad trasciende las fronteras políticas y se extiende al sector privado, al que Orrego considera un aliado clave para el desarrollo.
El gobernador ha manifestado su apoyo a las iniciativas privadas y al desarrollo minero y productivo, reconociendo su importancia para la generación de empleo y el crecimiento económico. Sin embargo, este respaldo no es irrestricto. Orrego exige que estas actividades se desarrollen de manera responsable y sostenible, priorizando el cuidado del medio ambiente y el bienestar de las comunidades locales.
San Juan: Desafíos, Oportunidades y un Modelo en Debate
La gestión de Orrego enfrenta desafíos mayúsculos. La escasez de fondos nacionales obliga a la provincia a optimizar los recursos y buscar nuevas fuentes de financiamiento. La incertidumbre económica y la inflación complican aún más el panorama. Sin embargo, San Juan también cuenta con importantes oportunidades: un potencial minero significativo, el desarrollo de energías renovables y un creciente atractivo turístico.
Para aprovechar estas oportunidades, es fundamental crear un clima de negocios favorable, simplificar los trámites burocráticos, reducir la carga impositiva y garantizar la seguridad jurídica. También es necesario fortalecer la infraestructura, mejorando las rutas, los servicios de energía y las comunicaciones.
La apuesta de Orrego es audaz: demostrar que se puede gobernar con austeridad, pero sin renunciar a un Estado presente que proteja a los más vulnerables e impulse el desarrollo. Su gestión en San Juan será un banco de pruebas para un modelo que desafía las políticas de ajuste a ultranza. ¿Logrará Orrego lo que parece imposible? El tiempo dirá, pero su visión ya ha puesto en el centro del debate la importancia de un Estado que se preocupe por su gente.
¿Es San Juan un modelo replicable?
El modelo de austeridad con inversión social de Orrego podría ser una alternativa para otras provincias argentinas que enfrentan desafíos similares. Sin embargo, su replicabilidad dependerá de varios factores, incluyendo la capacidad de cada provincia para generar sus propios recursos, la voluntad política de priorizar la inversión social y la eficiencia en la gestión de los recursos públicos.
El enfoque de Orrego se alinea con las tendencias globales en materia de inversión social y desarrollo sostenible. Varios países están adoptando políticas que buscan equilibrar la responsabilidad fiscal con la atención a las necesidades de la población, reconociendo que la inversión social es fundamental para el crecimiento económico a largo plazo.