¿Otro golpe al bolsillo? ¡Sí, y duele! Abril llega con aumentos en prepagas, transporte y servicios básicos. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que nuestra economía familiar se desangre mes tras mes?
Prepagas: Cuando la salud se convierte en un privilegio…
Las empresas de medicina prepaga, tras una tregua engañosa, anuncian subas de hasta 2,9%. ¿Libre competencia? ¿Transparencia? Palabras vacías que no llenan el vacío que dejan estos aumentos en nuestros bolsillos. ¿Quién defiende al usuario frente a estos atropellos?
Se justifican con el alza en los costos del sistema, pero, ¿quién controla esos costos? ¿Quién pone un freno a los sobreprecios y las prácticas abusivas? La respuesta es escalofriante: nadie. Estamos a merced de un sistema que parece diseñado para exprimirnos.
A partir del 1 de abril, estas son las prepagas que le meterán la mano en el bolsillo:
- Jerárquicos Salud: 2,9%
- Omint: 2,85%
- Luis Pasteur: 2,35%
- Medifé: 2,3%
- Hospital Italiano: 2,2%
- Swiss Medical: 2,2%
- Accord Salud: 2,2%
- Hospital Alemán: 2,2%
- SanCor Salud: 2,16%
- Galeno: 2,4%
- OSDE: 2,4%
- Medicina Esencial: 2,4%
- Hospital Británico: 2%
- Medicus: 1,75%
¿La solución del gobierno? Elegir entre 400 prestadoras. ¡Qué fácil! Como si tuviéramos tiempo y energía para comparar planes mientras nuestros ingresos se desvanecen. La salud no es un bien de consumo, ¡es un derecho!
Y encima, nos dicen que los aumentos están por debajo del IPC. ¡Gracias por no rematarnos! La salud se ha convertido en un lujo, un privilegio al que cada vez menos personas pueden acceder. ¿Hasta cuándo permitiremos esta injusticia?
Transporte: Cada viaje, un sacrificio…
Si pensabas que las prepagas eran el único problema, ¡agárrate! El transporte público se une a la danza de los aumentos. El boleto de colectivo en el AMBA sube un 4,2%. ¿Otro mazazo para los trabajadores y estudiantes que luchan por llegar a fin de mes?
El boleto mínimo con SUBE registrada asciende a $425,57. ¿Y si te olvidaste de registrarla? $676,66. ¿En serio? ¿No les da vergüenza ensañarse con los que menos tienen?
La inflación, la excusa perfecta. Un 2% extra, dicen. ¿Cuándo entenderán que los salarios no crecen al mismo ritmo que los precios? Nos exprimen con una sonrisa, mientras nuestras vidas se vuelven más difíciles.
Para los habitantes del Conurbano, la tortura es doble. El boleto en la provincia también sube un 4,2%. ¡Gracias por acordarse de nosotros… para seguir golpeándonos!
Estos son los nuevos precios del boleto mínimo. ¡Hagan sus cálculos y vean cómo se reduce su presupuesto!
- Boleto mínimo (0 a 3 km): $425,57
- Tramo de 3 a 6 km: $474,09
- Tramo de 6 a 12 km: $510,61
- Tramo de 12 a 27 km: $547,17
- Tarjeta SUBE sin registrar: $676,66 y $927,72.
¡Ah, pero la tarifa social sigue con el descuento del 55%! Solo para jubilados, pensionados y beneficiarios de la ANSES. ¿Y el resto? ¿Acaso no merecemos un transporte accesible y digno? ¿O solo merecemos ser exprimidos?
Servicios: El agua, un bien preciado… ¡y cada vez más caro!
Como si fuera una broma macabra, las tarifas de agua también se suman a la fiesta. AySA aplica un aumento del 1% en el AMBA. ¡Un pequeño porcentaje! Pero sumado a todo lo demás, es una puñalada al bolsillo.
La tarifa promedio será de $22.967. Si vivís en zona “alta”, preparate para pagar $27.073. ¿Es justo que un servicio básico como el agua se convierta en un lujo inalcanzable?
Acá están los valores según la zona. ¡Comparen y lloren!
- Zonal alto: $27.073 (antes $26.805). Afecta a 534.517 hogares.
- Zonal medio: $24.586 (antes $24.343). Afecta a un millón de hogares.
- Zonal bajo: $19.756 (antes $19.560). Afecta a 1.187.139 usuarios.
¿Hasta cuándo vamos a aguantar estos abusos? ¿Cuándo entenderán que el ajuste no puede caer siempre sobre los mismos? ¡Es hora de rebelarnos! No podemos seguir permitiendo que nos roben sin que nadie haga nada. ¡Basta de aumentos! ¡Basta de excusas! ¡Basta de impunidad!
Exijamos a nuestros gobernantes que tomen medidas. ¡Que protejan nuestros bolsillos! ¡Que garanticen nuestros derechos! No seamos víctimas de un sistema diseñado para enriquecer a unos pocos a costa de la mayoría. ¡Alcemos la voz y hagámosla temblar!