¡No te puedo creer, Marcelo! Se nos fue Toti Ciliberto, el hombre que durante años llenó de risas nuestros hogares argentinos. ¿Quién no recuerda al Gallego del Badajoz, al Gaucho o al Gran ET? Hoy, más que nunca, recordamos su genialidad y celebramos su vida, a pesar de la tristeza que nos invade.
Un adiós inesperado al rey del Videomatch
La noticia, confirmada por su amigo y compañero Larry de Clay, golpeó fuerte en el mundo del espectáculo. Toti Ciliberto, según relató De Clay, falleció a causa de una hemorragia interna seguida de un paro cardíaco en el Hospital Thompson de San Martín. Su deceso deja un sabor amargo, especialmente para aquellos que lo recuerdan como un sinónimo de alegría y diversión en la década de los 90.
Para millones de argentinos, Toti Ciliberto fue mucho más que un humorista. Fue un símbolo de una época dorada de la televisión, un tiempo en el que Videomatch era el programa más visto y sus personajes se convertían en parte de la cultura popular. Su capacidad para crear personajes entrañables y su chispa para el remate rápido lo convirtieron en un referente del humor argentino.
El nacimiento de una estrella en Videomatch
Toti Ciliberto llegó a Videomatch en 1992 de la mano de Marcelo Tinelli. Antes de alcanzar la fama, se desempeñaba como profesor de Educación Física, pero su pasión por el humor lo llevó a explorar los escenarios del Parakultural, la cuna del teatro under porteño. Fue allí donde su talento llamó la atención de Tinelli, quien le brindó la oportunidad de sumarse al programa que cambiaría su vida.
En Videomatch, Toti Ciliberto desplegó toda su creatividad, creando una galería de personajes inolvidables. Su estilo de humor, que coqueteaba con el grotesco y se apoyaba en su capacidad vocal para “romper” sus cuerdas vocales en un tono grave, conquistó al público masivo. Cada aparición en pantalla era una garantía de risas y diversión.
Personajes que quedaron en la memoria colectiva
¡Imposible olvidarlos! El Gaucho Martín Fierro, siempre listo para provocar a Tinelli con sus ocurrencias; el Gallego del Badajoz, con su acento inconfundible y chistes ácidos; Tito, el empleado de limpieza, simple y querible; Rolando Fernández, el DT excéntrico; y el Gran E.T., ¿quién puede olvidar su entrevista a Messi en el Camp Nou?
Otro de sus personajes más populares fue Riquelme, un locutor paraguayo de una supuesta radio que tenía un particular ida y vuelta con Tinelli desde el estudio. Con este personaje, Ciliberto llegó a tener su propio programa, Adivina adivinador, junto a Leo Montero, con quien forjó una gran amistad.
Algunas frases célebres para recordar a Toti
- “¡No te puedo creer, Marcelo!”
- “¿Estamos al aire?”
- “¡Me hacés reír, Tinelli!”
- “¡Qué personaje!”
- “¡Sos un fenómeno!”
Más allá de Videomatch: otros proyectos y pasiones
Si bien su paso por Videomatch fue el punto más alto de su carrera, Toti Ciliberto también exploró otras facetas artísticas. En 2013, encabezó la nueva etapa de La peluquería de don Mateo, dirigido por Gerardo Sofovich. Además, participó en películas como Vivir intentando junto al grupo juvenil Bandana, Brigada explosiva, misión pirata con Emilio Disi, Gino Renni, Luciana Salazar y El Bicho Gómez y Cuatro de copas acompañando a Pablo Yotich y Federico Luppi. También incursionó en la música con su banda Toti y los Cilibertos, ofreciendo un show que fusionaba rock, humor y testimonios de vida.
La lucha contra las adicciones: un testimonio de superación
En los últimos años, Toti Ciliberto se animó a hablar públicamente sobre su dura batalla contra la adicción a la cocaína, un testimonio valiente que impactó a muchos. En varias entrevistas, confesó que llegó a consumir drogas mientras lloraba, consciente del daño que se estaba causando a sí mismo. “Esa es la instancia del combate con la adicción más difícil, cuando empezás a recuperar conciencia de que no está bueno lo que te pasa, ves a tus hijos y decís, ‘qué estoy haciendo’”, reveló en una entrevista, mostrando su lado más vulnerable.
Toti logró superar su adicción gracias a la fe y al apoyo incondicional de Ana, su última pareja. “Ella me llevó a la iglesia, y a través de Jesús me alinee en la situación, empecé a sentir y Dios me terminó de ayudar”, contó. Su testimonio se convirtió en un ejemplo de esperanza y superación para muchas personas que luchan contra las adicciones.
Estaba vacío. Necesitás de una fuerza superior, porque solo no se puede”.
Tras superar su adicción, Toti Ciliberto se dedicó a ayudar a otros, compartiendo su experiencia y brindando apoyo a quienes luchaban contra las adicciones. También se sumó al proyecto pedagógico de Pepe Soriano en Benavídez y en un espacio de Tigre, donde ofrecía clases gratuitas de actuación, mostrando su compromiso con la sociedad y su deseo de dejar un mundo mejor.
Un legado imborrable
La partida de Toti Ciliberto deja un vacío en el mundo del humor argentino, pero su legado perdurará en el tiempo. Sus personajes, sus frases y su estilo único seguirán resonando en la memoria de quienes crecieron riendo con Videomatch. Su historia de superación y su compromiso con ayudar a los demás son un ejemplo de que es posible salir adelante y encontrar un nuevo camino después de tocar fondo. Toti, gracias por las risas y por enseñarnos que siempre se puede volver a empezar.
Hoy, el mundo del espectáculo y sus fanáticos despiden a un grande del humor argentino, a un artista que supo ganarse el corazón del público con su talento y su carisma. Adiós, Toti Ciliberto, tu recuerdo vivirá por siempre en nuestras sonrisas.