¿Es la ‘municipalización’ de la seguridad en Mendoza una solución audaz o un peligroso pase de manos? La sangrienta batalla política entre Cornejo y la oposición desgarra la provincia, dejando a los ciudadanos a merced del caos.
Cornejo contra las cuerdas: ¿Salvador o verdugo de la seguridad mendocina?
El gobernador Alfredo Cornejo, con su ya característica mano dura, defiende a capa y espada su plan de ‘municipalización’ como la panacea para los males de la inseguridad. ‘Más cerca del territorio, más rápido en la respuesta’, proclama, prometiendo ríos de inversión para aquellos municipios que se plieguen a su visión. Pero, ¿es oro todo lo que reluce?
La oposición, con el cuchillo entre los dientes, denuncia una maniobra oscura: ‘Cornejo se lava las manos y deja a los municipios a la deriva’, claman. Argumentan que muchos municipios, famélicos de recursos y capacitación, se verán desbordados por la tarea, creando un mosaico de inseguridad donde la suerte del ciudadano dependerá de su código postal. ¿Es este el futuro que nos espera?
“Cornejo está extorsionando a los intendentes para que hagan su trabajo sucio”, aúlla el kirchnerismo, “¡No permitiremos que convierta la seguridad en un negocio político!”
Radicales al borde del abismo: ¿Lealtad ciega o rebelión silenciosa?
La ‘municipalización’ ha desatado una guerra civil dentro del propio radicalismo. Mientras algunos intendentes, sumisos, aplauden el plan de Cornejo, otros, con el alma en vilo, murmuran sus dudas en voz baja. La visita secreta de una ‘enemiga’ de Cornejo a dos intendentes radicales ha encendido las alarmas en el oficialismo. ¿Se avecina una traición?
Un intendente, temblando por las represalias, confesó off the record: “La presión es insoportable, pero no podemos arriesgarnos a perder el favor del gobernador”. ¿Hasta dónde están dispuestos a ceder por mantener el poder?
El peronismo contraataca: ‘Cornejo discrimina y castiga’
Desde las trincheras del peronismo, las acusaciones son feroces: ‘Cornejo discrimina a los municipios que no se arrodillan ante él’, gritan los hermanos Félix desde San Rafael. ‘La seguridad no puede ser moneda de cambio político’. ¿Estamos ante un acto de venganza?
El diputado Germán Gómez, sin pelos en la lengua, sentencia: “Los intendentes que apoyan a Cornejo son unos miserables serviles. ¡Deberían tener vergüenza!”. La grieta se ensancha, ¿pero quién pagará el precio?
Mendoza en el infierno: ¿Oculta Cornejo la verdad sobre la inseguridad?
¿Qué dicen los números? La oposición, con datos escalofriantes en la mano, denuncia que Mendoza es la tercera provincia más insegura del país, con una tasa de robos que supera la media nacional y un reguero de sangre narco que tiñe las calles. Acusan a Cornejo de manipular las estadísticas y esconder la realidad bajo la alfombra. ¿Nos están mintiendo?
El gobierno, impávido, se defiende con uñas y dientes: ‘Hemos reducido el delito y modernizado la seguridad’, replican. ‘La ‘municipalización’ es un paso adelante, una inversión a futuro’. Pero, ¿quién dice la verdad en este laberinto de mentiras y promesas vacías?
¿Hay salida del laberinto? Mendoza se debate entre la espada y la pared
El futuro es una sombra oscura que se cierne sobre Mendoza. La ‘municipalización’, lejos de ser la solución mágica, se ha convertido en un arma arrojadiza entre políticos despiadados, dejando a los ciudadanos a la intemperie. ¿Existe alguna esperanza en este escenario apocalíptico?
Es hora de que los mendocinos despierten y exijan a sus representantes que dejen de lado sus ambiciones mezquinas y piensen en el bien común. La seguridad no es un juego, es un derecho. ¿Están dispuestos a seguir siendo marionetas en manos de estos titanes de la política, o tomarán las riendas de su destino?
¿Será la municipalización el último clavo en el ataúd de la seguridad mendocina, o un punto de inflexión hacia un futuro más seguro y justo? La respuesta, como siempre, está en manos del pueblo.