El cierre de la sucursal del Banco Santander en La Matanza es un golpe devastador para la comunidad. Las altas tasas municipales han forzado esta drástica medida, dejando a miles de usuarios vulnerables y sin acceso a servicios financieros esenciales. Este no es un simple problema local, sino un síntoma alarmante de una crisis mayor que afecta al sistema financiero y a la autonomía fiscal de los municipios, dejando a los ciudadanos desamparados.
Impacto Comunitario: El Desamparo Financiero
El cierre de la sucursal bancaria impacta de lleno en la vida cotidiana de los vecinos. Muchos de ellos, especialmente adultos mayores y personas con discapacidad, se ven impedidos de realizar trámites esenciales. La falta de acceso a servicios bancarios presenciales agrava la exclusión social y económica en una comunidad ya vulnerable.
El cierre de esta sucursal es un golpe al corazón de nuestra comunidad. Nos sentimos abandonados y desprotegidos.
El Detonante: Tasas Municipales Insostenibles
La imposición de una tasa de seguridad e higiene del 7,5% en La Matanza fue la estocada final para el Banco Santander. Esta cifra representa una carga impositiva insoportable, superando incluso los gastos operativos de la sucursal. El banco se vio obligado a destinar una cantidad excesiva de recursos al pago de impuestos, en detrimento de la mejora de sus servicios y las condiciones ofrecidas a sus clientes.
Según Fernando Bautista, Head de Canales y Distribución Comercial de Santander Argentina, los 3.700 millones de pesos destinados al pago de esta tasa en 2024 podrían haber financiado 12.000 préstamos personales o 300 préstamos hipotecarios. Esta declaración revela el enorme costo de una política fiscal desmedida.
El Fracaso de la Digitalización como Solución Universal
Aunque el Banco Santander promueve la banca online como alternativa, la digitalización no es una solución para todos. Un sector importante de la población, incluyendo personas mayores, personas con discapacidad y personas con bajos niveles de educación digital, prefiere la atención personalizada en una sucursal física. Para ellos, el cierre de la sucursal significa una barrera infranqueable.
- Personas mayores sin acceso a tecnología.
- Personas con discapacidad visual o motriz.
- Personas con bajos niveles de alfabetización digital.
- Residentes de zonas con conectividad limitada.
El Caso ‘La Juanita’: Una Injusticia Evidente
La sucursal de integración social del Banco Santander en La Juanita, Gregorio de Laferrere, es una muestra de compromiso con la inclusión financiera. Sin embargo, incluso esta filial, que cumple una función social invaluable, se ve afectada por la tasa de seguridad e higiene del 7,5%. Es inaceptable que un municipio castigue con impuestos excesivos a una entidad que trabaja para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos más necesitados.
La situación de la sucursal de La Juanita expone la falta de sensibilidad y visión estratégica de las autoridades municipales, priorizando la recaudación por sobre el bienestar social.
Autonomía Fiscal vs. Responsabilidad Social
El cierre de la sucursal del Banco Santander en La Matanza plantea un interrogante fundamental: ¿Tienen los municipios la libertad de imponer tasas sin límites, poniendo en riesgo la actividad económica y el bienestar de sus ciudadanos? Si bien la autonomía fiscal es importante, no puede ser irrestricta. Es necesario establecer mecanismos de control y transparencia para evitar abusos y proteger a las comunidades vulnerables.
Datos y estadísticas sobre la autonomía fiscal de los municipios en Argentina demuestran la necesidad urgente de una reforma que equilibre la capacidad de recaudación con la protección de los derechos de los ciudadanos y el fomento de la inversión.
El cierre de sucursales bancarias en comunidades vulnerables no es un caso aislado. Municipios como Moreno y Merlo enfrentan problemáticas similares debido a la presión fiscal sobre las entidades financieras. Urge una solución integral que proteja a los ciudadanos y promueva el desarrollo económico local.
Un Llamado Urgente a la Acción
No podemos permitir que la voracidad fiscal de los municipios siga dejando a miles de ciudadanos sin acceso a servicios financieros esenciales. Es hora de exigir a las autoridades municipales, legisladores y entidades bancarias un compromiso real con la inclusión financiera y el desarrollo sostenible de nuestras comunidades.
Te invitamos a firmar esta petición online para exigir una reforma tributaria municipal que proteja a los ciudadanos y promueva el desarrollo económico. Tu voz es fundamental para lograr un cambio real.