¿Qué se juega el peronismo en la interna bonaerense por la reforma electoral? La pulseada entre Kicillof y Cristina Kirchner expone estrategias opuestas y un futuro incierto para el partido en la provincia.
¿Por qué Kicillof y Cristina chocan por la reforma electoral?
La política argentina, siempre dinámica, nos presenta un nuevo capítulo de tensiones internas, esta vez dentro del Partido Justicialista (PJ) en la provincia de Buenos Aires. El choque entre el gobernador Axel Kicillof y la ex presidenta Cristina Kirchner por la reforma electoral no es solo una disputa de poder, sino un debate sobre el rumbo y la estrategia del peronismo en el territorio más importante del país. Intentaré explicar, de la manera más sencilla posible, las razones detrás de esta confrontación y sus posibles consecuencias.
El Desdoblamiento Electoral: La Manzana de la Discordia
El núcleo del conflicto reside en la propuesta de reforma electoral que impulsa el kirchnerismo, específicamente a través de la senadora Teresa García, y que el gobierno de Kicillof considera ‘inconstitucional’. ¿Por qué? Porque busca fijar la fecha de las elecciones provinciales concurrentemente con las nacionales, algo que el gobernador prefiere evitar. Kicillof, al igual que Sergio Massa en su momento, apuesta por desdoblar los comicios, aunque difieren en el momento ideal para llevarlos a cabo. El gobernador vería con buenos ojos un adelanto, mientras que Massa prefería postergarlas. Cristina Kirchner, en cambio, se aferra a la idea de mantener las elecciones unificadas el 26 de octubre.
Pero, ¿qué hay detrás de estas preferencias? Kicillof entiende que desdoblar le da mayor margen de maniobra y le permite concentrarse en la gestión provincial, desligándose del posible arrastre negativo de la elección nacional. Cristina, por su parte, teme que un desdoblamiento debilite la movilización de los intendentes, quienes podrían no comprometerse con una boleta de legisladores nacionales que no les resulte afín. En resumen, una cuestión de estrategia y supervivencia política.
Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia, fue tajante al calificar el proyecto kirchnerista de ‘inconstitucional’. Su argumento se basa en que la propuesta avanza sobre las atribuciones del gobernador para convocar a las elecciones generales, fijadas en el artículo 144 de la Constitución provincial. Sin embargo, Teresa García no se quedó callada y retrucó, acusando al ministro de ‘mentirle a los bonaerenses’ y defendiendo la potestad de la Legislatura para fijar la fecha de los comicios, según el artículo 83 de la misma Constitución. Como verán, la interpretación de la Carta Magna está en el centro de la disputa.
La suspensión de las PASO, otro tema que sobrevuela el debate, parece generar un consenso mayor, aunque también enfrenta resistencias. La mayoría de los sectores del oficialismo coinciden en suspenderlas, pero la indefinición sobre el cronograma electoral persiste, manteniendo la incertidumbre sobre cuándo y cómo votarán los bonaerenses.
¿Qué busca cada uno? Los intereses en juego
Para Kicillof, el escenario ideal es votar separado de la elección nacional, preferentemente en agosto. Esto le permitiría despegarse de la suerte del gobierno nacional y concentrarse en su gestión provincial, buscando un posible segundo mandato. Sin embargo, el gobernador no está dispuesto a realizar tres elecciones (PASO, bonaerenses y nacionales), por lo que la suspensión de las primarias es una condición indispensable para avanzar con el desdoblamiento.
Cristina Kirchner, en cambio, se opone al desdoblamiento por temor a que los intendentes no se movilicen por una boleta de legisladores nacionales que no les sea afín. Su prioridad es mantener la unidad del peronismo y garantizar la movilización de la estructura partidaria en todo el territorio bonaerense.
La reunión entre Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa en marzo no logró destrabar el conflicto. Si bien hubo acuerdo en suspender las PASO (explicar qué son las PASO), no se avanzó en el diseño del calendario electoral completo. La discusión, al parecer, solo se resolverá con un diálogo directo entre Kicillof y Cristina, algo que aún no ha ocurrido.
Argumentos y Contrapuntos: Un Debate Constitucional
La discusión no se limita a cuestiones de conveniencia política. El debate sobre la constitucionalidad del proyecto kirchnerista es central para entender la profundidad de la grieta. Bianco se apoya en el artículo 144, que faculta al gobernador a convocar a elecciones, mientras que García se remite al artículo 83, que otorga a la Legislatura la potestad de fijar la fecha. ¿Quién tiene razón? Depende de cómo se interprete la Constitución provincial en su conjunto.
García, en su defensa, argumenta que el artículo 61 establece que la Legislatura dictará la ley electoral, y que el artículo 83 especifica que las elecciones para diputados y senadores tendrán lugar en la fecha que la ley establezca, y no en la que convoque el Poder Ejecutivo. Una interpretación que busca limitar las atribuciones del gobernador y reafirmar el rol del Poder Legislativo en materia electoral.
La senadora, además, lanzó una crítica velada a Kicillof, advirtiendo que un cambio en el calendario no debe ser percibido como una manipulación intencionada de un sector para su propio beneficio. Un dardo envenenado que evidencia la desconfianza entre ambos sectores del PJ.
¿Y Ahora Qué? El Futuro Incierto del Peronismo Bonaerense
La interna en el PJ bonaerense no es solo un problema de nombres y cargos, sino un reflejo de las tensiones y contradicciones que atraviesan al peronismo en su conjunto. La disputa por la reforma electoral es una muestra de las diferentes estrategias y visiones sobre cómo afrontar el futuro y cómo mantener el poder en la provincia más importante del país.
La indefinición sobre el cronograma electoral genera incertidumbre y dificulta la planificación de la campaña. Además, debilita la imagen de unidad del peronismo, alimentando las especulaciones sobre posibles fracturas y realineamientos. En un contexto de crisis económica y social, la interna partidaria no ayuda a transmitir un mensaje de esperanza y certidumbre a los ciudadanos.
En definitiva, el choque entre Kicillof y Cristina por la reforma electoral es un capítulo más de la larga historia de tensiones y disputas dentro del peronismo. Una historia que, como siempre, tiene consecuencias directas en la vida de los argentinos. ¿Podrá el peronismo encontrar una salida a esta encrucijada? ¿O la disputa interna erosionará aún más su base de apoyo?