El Gobierno ha disuelto el Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal (FFTEF) tras detectarse graves irregularidades en su gestión. Auditorías de la SIGEN revelaron manejos irregulares, un aumento desproporcionado del personal y gastos injustificados, generando interrogantes sobre el destino de los fondos públicos.
FFTEF: Irregularidades y Disolución
Creado en 1999, el FFTEF tenía como objetivo financiar obras de ampliación del sistema de energía eléctrica en alta tensión, buscando mejorar el suministro y la interconexión de las regiones. Se financiaba con un recargo de 0,0006 pesos por kilovatio-hora (kWh) en la tarifa eléctrica.
Sin embargo, auditorías de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y la Unidad de Auditoría Interna del Ministerio de Economía detectaron diversas irregularidades:
- Falta de manuales o instructivos internos formalizados.
- Incumplimiento del “Reglamento de Contrataciones CAF”.
- Inexistencia de un sistema integral de gestión y registro financiero.
Estas deficiencias administrativas, sumadas a demoras significativas en la ejecución de las obras, generaron incrementos en los costos de los proyectos, con algunas obras llegando a tener hasta 47 redeterminaciones de precios.
Aumento de Personal y Gastos No Relacionados
Una de las irregularidades más llamativas fue el aumento desproporcionado del personal. En enero de 2023, el FFTEF contaba con nueve empleados, mientras que en diciembre del mismo año la plantilla se había incrementado a 45. Este aumento, según la normativa vigente, es irregular, ya que los fondos fiduciarios públicos no pueden tener estructura de personal permanente o temporario a su cargo.
Además, se detectaron gastos no relacionados con el objeto del fondo, como la contratación de servicios gastronómicos para eventos internos y la celebración de la firma de un contrato de préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El decreto de disolución establece que estos gastos operativos no contribuían al cumplimiento del objetivo del FFTEF y representaban un desvío injustificado.
“Resulta claro que los gastos operativos referidos efectuados por el Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal (FFTEF) no hacen al cumplimiento de su objeto y resulta un desvío infundado.”
El Futuro del Transporte Eléctrico y la Transparencia
Tras la disolución del FFTEF, la administración de los fondos destinados al transporte eléctrico queda a cargo de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía. Se espera que esta nueva administración sea más transparente y eficiente.
Según el decreto, el 19,86% de lo recaudado por el Fondo Nacional de la Energía Eléctrica se destinará a obras de ampliación del sistema de alta tensión. El 60% de los fondos del Fondo Nacional de la Energía Eléctrica se utilizará para subsidios para compensaciones regionales de tarifas a usuarios finales, mientras que el 40% restante se asignará al Fondo para el Desarrollo Eléctrico del Interior.
La disolución del FFTEF subraya la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de fondos públicos. Es fundamental que la ciudadanía tenga acceso a la información sobre cómo se utilizan los recursos del Estado y que existan mecanismos de control efectivos para prevenir la corrupción.
Conclusiones e Implicaciones Futuras
La disolución del FFTEF pone de manifiesto la necesidad de fortalecer los controles internos y la supervisión de los fondos fiduciarios públicos. Es crucial investigar a fondo las causas subyacentes a las irregularidades detectadas, incluyendo posibles factores como la falta de controles internos, la politización de la gestión o la corrupción.
Asimismo, es importante evaluar la eficacia de las medidas adoptadas por el Gobierno para combatir la corrupción y promover la transparencia en el sector energético. Se requiere un compromiso continuo con la rendición de cuentas y la participación ciudadana para garantizar una gestión pública más eficiente y honesta.