¿Cuántas vidas más arrebatará la imprudencia? El estruendo del metal retorciéndose aún resuena en la Avenida Colón. Un niño de 5 años, ajeno al peligro, yace ahora en una cama de hospital, luchando por respirar. Su pequeño cuerpo, víctima de un conductor que eligió el alcohol y la velocidad antes que la responsabilidad. ¿Cuántos padres más deberán enfrentar esta pesadilla?
El Impacto
A las 5:30 de la mañana del viernes, un Volkswagen Gol, conducido por un joven de 20 años, se estrelló a toda velocidad contra una motocicleta en la Avenida Colón y Pedro Zanni. La moto, donde viajaba una joven pareja y su hijo, quedó incrustada en un Ford Ka estacionado. La fuerza del impacto fue devastadora.
Según el subcomisario Alfredo Villagra, el conductor abandonó el vehículo en la intersección con calle Castex y huyó a pie, dejando a la familia a su suerte. Dentro del auto, una botella de vodka.
La Huida
La cobardía se apoderó del conductor, quien prefirió escapar antes que asumir las consecuencias de sus actos. Testigos relataron que el auto continuó su marcha descontrolada hasta que, averiado, se detuvo. El joven, entonces, desapareció en la oscuridad de la noche.
El Padre
En medio de la tragedia, un acto de valentía: el padre del conductor, al enterarse de lo sucedido, entregó a su hijo a la justicia. Un gesto que, aunque no repara el daño, marca un contraste entre la irresponsabilidad y la conciencia.
“Llegó a casa en estado de shock”, declaró el padre a las autoridades. Sin embargo, ese shock no exime al joven de enfrentar la justicia por lesiones graves culposas y abandono de persona.
La Víctima
Un niño de 5 años. Un pequeño guerrero que ahora lucha por su vida en el Hospital de Niños de Córdoba. Politraumatismos, fractura de miembro inferior y traumatismo de cráneo. El parte médico describe un escenario desolador. Cada aliento es una batalla.
Mientras tanto, la comunidad se une en oración y solidaridad. Colectas, cadenas de oración… Córdoba abraza a la familia, demostrando que la esperanza puede florecer incluso en el terreno más árido.
El Tránsito Peligroso en Córdoba
Este incidente es un crudo recordatorio de la peligrosidad del tránsito en Córdoba. La combinación de falta de controles, imprudencia y consumo de alcohol convierte las calles en una trampa mortal.
Es imperativo que las autoridades tomen medidas urgentes: intensificar los controles de alcoholemia, endurecer las penas y lanzar campañas de concientización. La seguridad vial es una responsabilidad compartida.
Según estadísticas recientes, los accidentes de tráfico relacionados con el alcohol han aumentado un 15% en el último año en Córdoba. Una cifra alarmante que exige una respuesta contundente.
Reflexión: ¿Cuántos Más?
¿Cuántos niños más deberán pagar por la irresponsabilidad de un conductor ebrio? ¿Cuántas familias más serán destrozadas por un instante de imprudencia? La respuesta está en nuestras manos. Exijamos justicia, promovamos la seguridad vial y construyamos un futuro donde las calles sean un lugar seguro para todos.
No nos quedemos en el lamento. Actuemos. Firmemos peticiones para endurecer las penas por conducir ebrio, donemos a organizaciones que apoyan a las víctimas de accidentes de tráfico, participemos en campañas de concientización. Cada acción cuenta.
Hoy, la ciudad de Córdoba se une en un clamor: ¡Justicia para el pequeño guerrero! Su recuperación será un símbolo de esperanza, un faro que ilumine el camino hacia un tránsito más seguro y responsable.