La noticia sacudió a la sociedad cordobesa y al país entero: 27 trabajadores fueron encontrados encerrados en condiciones inhumanas en depósitos pertenecientes a la reconocida cadena de lomitos “Di Metro” en la ciudad de Córdoba. Un operativo conjunto entre la Unión de Trabajadores de Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra) y la Policía de Córdoba, develó una trama de explotación laboral que ha generado indignación y repudio generalizado.
Un hallazgo que indigna: Trabajadores encerrados y explotados
El 5 de diciembre de 2024, inspectores de Uthgra, acompañados por funcionarios del Ministerio de Trabajo, se presentaron en los locales de “Di Metro” y “Lomitos 2×1”, ubicados en la calle Aviador Kingsley. La denuncia que había recibido el gremio alertaba sobre la privación ilegítima de la libertad de un grupo de trabajadores. Al llegar al lugar, los inspectores se encontraron con la resistencia de los responsables del establecimiento, quienes intentaron impedir el acceso a las instalaciones.
Tras superar las primeras trabas, en un depósito ubicado en Kingsley 2958, se encontraron a seis trabajadores encerrados. Sin embargo, una heladera industrial bloqueando una puerta levantó sospechas sobre la posibilidad de que hubiera más personas en el interior. Ante la negativa de los responsables de permitir el ingreso, se solicitó la intervención policial.
Con la llegada de la Policía, se logró acceder al depósito contiguo, donde se hallaron 21 trabajadores más encerrados. En total, 27 personas se encontraban privadas de su libertad, sometidas a condiciones laborales deplorables y jornadas extenuantes que se extendían entre 12 y 13 horas diarias.
Condiciones inhumanas y riesgos sanitarios: La precariedad laboral al descubierto
El operativo no solo reveló la privación ilegítima de la libertad de los trabajadores, sino también las condiciones infrahumanas en las que se encontraban. Los depósitos presentaban graves falencias en materia de higiene y seguridad, poniendo en riesgo la salud tanto de los empleados como de los consumidores. La manipulación de alimentos se realizaba en un ambiente insalubre, con deficiencias en limpieza, organización y salubridad.
Juan Rousselot, secretario general de Uthgra Córdoba, expresó su enérgico repudio ante estas prácticas y aseguró que el gremio se encuentra trabajando para que estos hechos no queden impunes. “No permitiremos que estas violaciones queden impunes. Es nuestro deber proteger a los trabajadores y garantizar que situaciones como esta no se repitan”, manifestó.
Consecuencias legales y la lucha contra la explotación laboral
La denuncia presentada por Uthgra ante la Comisaría 20° y el Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Córdoba, pone en marcha una investigación que podría tener graves consecuencias legales para los responsables de la cadena de lomitos. La privación ilegítima de la libertad, la explotación laboral y las faltas en materia de higiene y seguridad, configuran un conjunto de delitos que podrían derivar en severas sanciones.
Este caso ha reavivado el debate sobre la precariedad laboral en Argentina y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control para prevenir la explotación de los trabajadores. La lucha contra el trabajo informal, las jornadas extenuantes y las condiciones inhumanas de trabajo, requiere de un compromiso conjunto entre el Estado, los gremios y la sociedad en su conjunto.
Es fundamental que los consumidores tomen conciencia del impacto de sus elecciones a la hora de elegir dónde comer. Optar por establecimientos que respeten los derechos laborales y brinden condiciones dignas a sus empleados, es una forma de ejercer una ciudadanía responsable y contribuir a la construcción de una sociedad más justa.
El caso de “Di Metro” no es un hecho aislado. Las condiciones de precariedad laboral se repiten en diversos sectores de la economía argentina, afectando principalmente a los trabajadores más vulnerables. La falta de acceso a derechos básicos, la informalidad y la explotación, son una realidad que exige una respuesta urgente por parte del Estado y la sociedad.
Este escándalo en Córdoba nos interpela como sociedad a reflexionar sobre el valor del trabajo y la dignidad de los trabajadores. No podemos permitir que la búsqueda de ganancias económicas se realice a costa de la explotación y el sufrimiento de las personas. Es hora de exigir un cambio profundo en las prácticas laborales y construir un modelo económico que priorice el bienestar de todos los argentinos.