En una trama que golpea el corazón de Rosario, donde la sombra del narcotráfico oscurece la vida cotidiana, Marcos Julián Díaz, exrugbier con pasado en Los Pumitas, fue arrestado en Strobel, Entre Ríos, tras años prófugo. No es solo una fuga; Díaz, de 41 años, es acusado de ser clave en el lavado de dinero del narco liderado por Julio Rodríguez Granthon. Su captura revela una red de ambición y cómo el crimen se infiltra donde menos se espera.
Ascenso y Caída: Del Rugby al Lavado de Dinero
¿Cómo un ex Puma, con futuro prometedor, cayó en las garras del narco? La respuesta, según la investigación, reside en la promesa de dinero fácil y las conexiones de su entorno. Marcos Díaz pasó de las canchas a operar una mesa de cambio de dólares en una cueva financiera en el centro de Rosario.
“Díaz era vital para la organización. Su acceso a divisas permitía reponer los estupefacientes, manteniendo el negocio en marcha”, señalan fuentes de la investigación.
Su rol era cambiar dólares para la banda de Rodríguez Granthon, facilitando la operatividad de la organización. La caída de Díaz no solo golpea la estructura criminal, sino que también revela la vulnerabilidad de ciertos círculos sociales al narcotráfico.
Vida en la Clandestinidad: Lujos y una Identidad Falsa
Durante más de tres años, Díaz evadió la justicia en una finca rural en Strobel, Entre Ríos, bajo el alias de Rafa Lewis. Vivía una vida aparentemente tranquila con su novia, pero dependía de una red de contactos que lo mantenían oculto y le proporcionaban recursos. Esta red de complicidades es un aspecto preocupante de la historia.
Fuentes de la investigación sugieren que Díaz se escondió en Entre Ríos gracias al apoyo de personas vinculadas al rugby, con conexiones a figuras de la administración del exgobernador Gustavo Bordet. Estas relaciones, aún bajo investigación, sugieren una protección que va más allá de simples favores.
La captura de Díaz fue posible gracias a una llamada anónima al fiscal Matías Scilabra, de la Procunar, quien confirmó los rumores que circulaban. Este hecho subraya la importancia de la colaboración ciudadana en la lucha contra el crimen organizado y la necesidad de proteger a quienes denuncian.
Acusaciones Cruzadas y el Rol de Shanahan
La causa contra Marcos Díaz destapó todo el circuito de lavado de dinero del narcotráfico en Rosario. Gustavo Shanahan, ex titular de Terminal Puerto Rosario (TPR), fue condenado a siete años por proveer dólares a la banda de Rodríguez Granthon, aunque siempre negó su participación, señalando a Díaz como el responsable de proveer las divisas.
Shanahan argumenta que su único contacto era con Díaz, a quien conocía por actividades financieras y del rugby, y que simplemente le compraba dólares sin conocer su origen ilícito.
El fiscal Federico Reynares Solari sostiene que Shanahan era parte de la organización narco y que el “dólar dark” que proporcionaba tenía una cotización especial, lo que sugiere que conocía el origen ilícito de los fondos y se beneficiaba.
La captura de Díaz podría aclarar el grado de participación de cada implicado, y su testimonio será crucial para esclarecer el rol de Shanahan y desentrañar la red de lavado.
Rosario Bajo Asedio: La Realidad del Narcotráfico
La historia de Marcos Díaz es un reflejo de la penetración del narcotráfico en Rosario. La ciudad, estratégica para el transporte de drogas, sufre violencia y disputas territoriales entre bandas narco que operan con impunidad y corrompen las instituciones.
La investigación del caso “Cuevas Blancas” reveló una red de lavado de dinero que involucra cuevas financieras, empresarios y hasta un exdeportista, demostrando que el narcotráfico no es exclusivo de barrios marginales, sino que contamina todos los sectores de la sociedad.
- Fortalecer los controles sobre actividades financieras ilícitas.
- Mejorar la coordinación entre fuerzas de seguridad y justicia.
- Promover políticas de prevención y rehabilitación.
La lucha contra el narcotráfico en Rosario requiere un abordaje integral que involucre a todos los niveles del Estado y a la sociedad, fortaleciendo controles, mejorando la coordinación y promoviendo la prevención y rehabilitación.
La captura de Marcos Díaz es un paso importante, pero insuficiente. Es vital seguir investigando y desmantelando las estructuras criminales para devolver la paz y la seguridad a Rosario.
Un Legado Inquietante
El futuro de Díaz es incierto, pero su historia ha marcado a Rosario. El caso “Cuevas Blancas” expuso las conexiones entre deporte, finanzas y narcotráfico, generando indignación y desconfianza. Este caso nos recuerda la necesidad de estar alerta y denunciar cualquier actividad sospechosa.
Mientras Marcos Díaz enfrenta la justicia, su historia es un recordatorio de que nuestras decisiones pueden tener consecuencias devastadoras para nosotros y para toda la sociedad. La lucha contra el narcotráfico es una responsabilidad compartida.
La imagen del ex rugbier entrando a la fiscalía es un potente símbolo de la caída en desgracia, pero también un llamado a la acción para la sociedad.