¿Qué secretos esconden las arenas del Sáhara? El desierto guardaba un secreto genético milenario: el ADN de dos momias halladas en su corazón revela la existencia de un linaje humano desconocido, mujeres que vivieron hace 7.000 años, adaptándose a un ‘edén africano borrado por el tiempo’.
El Sáhara Verde: Un Edén Africano Borrado por el Tiempo
Imaginen un Sáhara exuberante, un edén africano cubierto de vegetación, lagos y ríos. Un lugar donde jirafas e hipopótamos pastaban libremente, y donde los humanos prosperaban gracias a la caza y la recolección. Este era el Sáhara durante el Periodo Húmedo Africano, una época que duró desde hace unos 14.500 hasta 5.000 años. Fue en este entorno paradisíaco donde el linaje ahora descubierto echó raíces y floreció.
Takarkori: El Refugio que Guardaba el Secreto
El hallazgo de las momias tuvo lugar en Takarkori, Libia, un refugio rocoso que ha revelado quince cuerpos preservados. Junto a ellos, artefactos como cestas tejidas con hierbas acuáticas, prueba irrefutable de la abundancia de agua en la región. La aridez y las altas temperaturas permitieron la momificación natural de los cuerpos, lo que a su vez hizo posible la extracción y el análisis del ADN.
El Descubrimiento Genético: Un Linaje Aislado
Al comparar el genoma de las dos mujeres de Takarkori con el de cientos de humanos modernos y antiguos, los investigadores hicieron un descubrimiento asombroso: este linaje no tenía parentesco cercano con las poblaciones del África subsahariana. Los parientes genéticos más cercanos conocidos eran individuos que vivieron hace unos 15.000 años en Taforalt, Marruecos. Este linaje se separó de otros grupos humanos hace unos 50.000 años, cuando los humanos modernos comenzaron a salir de África, permaneciendo aislados durante decenas de miles de años y desarrollando una identidad genética única.
El análisis reveló que la gente de Takarkori tenía menos ADN neandertal que los humanos actuales de fuera de África, pero más que los africanos subsaharianos. Esto sugiere que sus ancestros provenían del norte de África y ya portaban un poco de herencia neandertal antes de establecerse en el Sáhara verde.
“Nuestra investigación cuestiona algunas teorías sobre la historia de las poblaciones humanas del norte de África y desvela la existencia de este linaje de raíces muy antiguas y que permaneció asilado del resto. Además, mostramos que el pastoralismo se expandió por el Sáhara verde probablemente por intercambio cultural, en lugar de a través de la migración”
La Metodología del Descubrimiento: Desenterrando el Pasado Genético
El proceso para desentrañar los secretos genéticos de las momias de Takarkori fue un viaje meticuloso. Los investigadores extrajeron ADN antiguo de los restos momificados, un material genético a menudo fragmentado y degradado por el paso del tiempo. Utilizando técnicas de secuenciación de última generación, lograron reconstruir el genoma de estas mujeres, revelando su lugar único en la historia humana.
- Extracción del ADN antiguo de los restos momificados.
- Reconstrucción del genoma mediante técnicas de secuenciación de última generación.
- Comparación del genoma con el de otras poblaciones antiguas y modernas.
- Identificación de características genéticas únicas del linaje de Takarkori.
El Fin del Paraíso y el Legado Genético
Hace unos 5.000 años, el Sáhara verde llegó a su fin, un cambio en el eje de rotación de la Tierra provocó la retirada de las lluvias monzónicas, transformando la región en un desierto implacable. Este cambio climático forzó a las poblaciones ganaderas a emigrar hacia otras zonas de África, lo que pudo haber contribuido al surgimiento de la civilización egipcia.
Aunque el linaje de Takarkori, tal como existió, se extinguió, su legado genético perdura. Parte de su ADN sobrevive en las poblaciones del norte de África, recordándonos la existencia de este pueblo olvidado que prosperó en un Sáhara que ya no existe. Este descubrimiento nos muestra que el pasado es mucho más complejo y diverso de lo que imaginábamos, y que aún quedan muchos secretos por descubrir.
Como señala el genetista Carles Lalueza-Fox, hasta ahora, los habitantes del Sáhara verde eran solo pinturas en cuevas. Ahora, gracias al ADN de estas momias, podemos vislumbrar cómo eran realmente estas personas, cómo vivían y cómo se adaptaron a un ecosistema que desapareció hace miles de años.
¿Intercambio cultural o migración a gran escala?
Uno de los puntos más interesantes que revela este estudio es cómo se expandió el pastoralismo en el Sáhara Verde. Tradicionalmente, se pensaba que el pastoralismo se había extendido a través de migraciones a gran escala, con grupos de personas moviéndose a través de grandes distancias llevando consigo sus animales y conocimientos.
Sin embargo, el análisis del ADN de las momias de Takarkori sugiere una historia diferente. Los investigadores creen que el pastoralismo se extendió más probablemente a través del intercambio cultural, con diferentes grupos compartiendo ideas y técnicas sin necesidad de grandes movimientos de población.
Esta idea tiene implicaciones importantes para nuestra comprensión de cómo se propagaron las innovaciones en el pasado. Sugiere que el intercambio cultural puede haber sido un motor más importante del cambio de lo que habíamos imaginado, permitiendo a las sociedades adaptarse y prosperar en nuevos entornos sin necesidad de abandonar sus hogares.
El Sahel y los linajes fantasma
El genetista Carles Lalueza-Fox también menciona otro estudio fascinante sobre individuos de hace 8.000 años de Shum Laka, Camerún, donde se detectó un linaje ‘fantasma’ que se situaba en el Sahel. Aunque no parece que las momias de Takarkori representen este linaje, este hallazgo subraya lo poco que sabemos sobre las poblaciones antiguas de África.
La idea de los linajes fantasma es particularmente intrigante. Sugiere que hubo grupos humanos que existieron en el pasado pero de los que no tenemos evidencia directa en el registro arqueológico o genético. Estos linajes pueden haber desaparecido sin dejar rastro, o pueden haber sido absorbidos por otras poblaciones, dejando solo fragmentos de su ADN en sus descendientes.
La detección de estos linajes fantasma nos recuerda que nuestra comprensión de la historia humana es incompleta y que siempre hay más por descubrir. A medida que la tecnología avanza y podemos analizar ADN antiguo de más y más lugares, es probable que descubramos muchos más linajes fantasma y que nuestra imagen del pasado se vuelva aún más rica y compleja.
Próximos pasos en la investigación
Aunque el descubrimiento del linaje de Takarkori es un gran avance, todavía quedan muchas preguntas sin respuesta. ¿Cómo vivía esta gente? ¿Qué comían? ¿Cómo interactuaban con otros grupos humanos?
Para responder a estas preguntas, los investigadores planean continuar analizando el ADN de las momias de Takarkori y de otros sitios arqueológicos en el Sáhara y sus alrededores. También esperan encontrar más artefactos que puedan proporcionar información sobre la cultura y el estilo de vida de este pueblo olvidado.
Además, los investigadores están trabajando para comprender mejor cómo se relaciona el linaje de Takarkori con otras poblaciones del norte de África. ¿De dónde vinieron? ¿A dónde fueron después de que el Sáhara verde se convirtiera en desierto? ¿Cómo contribuyeron a la diversidad genética de las poblaciones modernas del norte de África?
A medida que se vayan respondiendo estas preguntas, nuestra comprensión del pasado humano se hará cada vez más completa y precisa. El descubrimiento del linaje de Takarkori es solo el comienzo de una nueva y emocionante era de descubrimientos en el estudio de la historia humana en África.