“Partió hacia el infinito y más allá Carlos Masoch (a) Douglas Vinci, amigo y compañero de vida, radio, aventuras, trapisondas y locuras.”
El silencio en el Cementerio de la Chacarita era un eco del vacío que dejaba Carlos Masoch, el irreverente Douglas Vinci. El cielo, congojado, parecía derramar lágrimas mientras amigos y colegas se reunían para despedir al hombre cuya voz transformó la radiofonía argentina. La ceremonia, un mosaico de recuerdos y sonrisas nostálgicas, celebró a un artista que, irreverente, se convirtió en leyenda.
Lalo Mir: Un Tributo desde el Corazón de la Radio
Lalo Mir, visiblemente emocionado, personificaba el sentir de toda una generación. Sus palabras, un nudo en la garganta, resumieron la magnitud de la pérdida: “Tengo una piedra en la garganta”. Su voz quebrada transmitía la profunda admiración por su amigo y compañero de aventuras radiofónicas. Lalo Mir, junto a otros referentes de la radio argentina, se despidió del Reverendo Vinci, pilar fundamental de programas como Aquí Radio Bangkok.
En sus redes sociales, Lalo Mir compartió la dolorosa noticia, confirmando el impacto de Douglas Vinci en la cultura popular argentina. Su partida deja un vacío inmenso, pero su legado irreverente perdurará en la memoria de quienes disfrutaron de su humor ácido y su creatividad desbordante.
Douglas Vinci: El Nacimiento Irreverente de un Ícono en Rock & Pop
En la década de los 80, en los pasillos de la naciente FM Rock & Pop, Carlos Masoch, un artista plástico con una visión transgresora, dio vida a Douglas Vinci, un reverendo irreverente que irrumpía en las ondas radiales con su voz rasposa y sus delirantes reflexiones. Lo que comenzó como una improvisación espontánea, pronto se convirtió en un fenómeno de culto, un símbolo de la contracultura que desafiaba los cánones establecidos. La irreverencia como estandarte.
Quique Prosen, amigo y compañero de Masoch, reveló el origen del nombre: “Douglas era el nombre de un pastor que ilustraba, y Vinci era un amigo del grupo, y de ahí quedó el nombre Douglas Vinci”. Una combinación fortuita que encapsulaba la esencia del personaje: una mezcla de lo sagrado y lo profano, de lo intelectual y lo absurdo.
El 23 de abril de 1987, Aquí Radio Bangkok marcó un antes y un después en la radiofonía argentina. Lalo Mir y Bobby Flores, al frente de un equipo de talentosos creativos, dieron espacio al Reverendo Vinci para que predicara su evangelio iconoclasta. Desde un púlpito imaginario, Douglas Vinci mezclaba sátira política, música exquisita y humor corrosivo, creando un universo sonoro único e inconfundible. Un legado de irreverencia.
En sus inicios, Masoch grababa sus segmentos, pero pronto descubrió que el teléfono era su mejor aliado. Llamaba a la radio, improvisaba, desvariaba, creando momentos mágicos e irrepetibles que quedaban grabados en la memoria de los oyentes. Su capacidad para improvisar y su agudeza mental eran asombrosas, convirtiendo cada intervención en una performance artística.
Masoch: Del Arte a la Radio, un Espíritu Creativo Sin Límites
Carlos Masoch llegó a la radio desde el mundo del arte. Formado en las artes plásticas, trabajó como diseñador y director de arte, dejando su huella en proyectos innovadores y transgresores. Fue uno de los responsables del diseño del primer logo de Rock & Pop, un símbolo que aún hoy se recicla conservando su trazo original, testimonio de su visión vanguardista.
En la redacción de la revista Twist y Gritos, Masoch ya mostraba su inclinación por lo absurdo y lo provocador, colaborando con figuras como Pipo Lernoud, Tom Lupo y Andy Cherniavsky. Sergio Marchi, quien lo conoció en esa época, escribió: “Masoch hacía comedia ya desde el tablero”, destacando su capacidad para transformar ideas en humor y arte.
Elizabeth Vernaci, conmovida por la partida de Masoch, lo recordó como un artista apasionado: “Estaba enloquecido dibujando. No podía parar de mirar las cosas desde el arte”. Relató un viaje a Puerto Madryn donde compartieron momentos inolvidables, confirmando la sensibilidad y el talento de un hombre que veía el mundo a través de los ojos de un creador.
El Legado Irreverente de Douglas Vinci: Un Impacto Cultural Imborrable
Douglas Vinci no necesitó morir para ser reconocido. En vida, fue parte esencial de programas que marcaron la historia de la radio argentina, como Radio Bangkok, Tuttifrutti, Radio Pirado, Animal de Radio y Circo SuperPop. Su premisa era siempre la misma: llevar el formato hasta el límite, desafiando las convenciones y explorando nuevos territorios sonoros. Un legado de irreverencia.
Eduardo de la Puente, otro referente de la radiofonía argentina, lo recordó como un genio incomprendido: “Carlos fue un grande, fue un gran tipo. Uno de esos genios que quedaron en ese territorio lleno de artistas que quizás no recibieron el reconocimiento que se merecen”. Una reflexión que invita a valorar el talento y la creatividad de aquellos que, desde el under, construyen la cultura de un país.
En sus últimos años, Masoch tuvo una etapa de alta producción artística, revitalizando su vínculo con el dibujo y la pintura. A pesar de la falta de espacio en la radio del nuevo siglo, su espíritu creativo nunca se apagó, dejando un legado imborrable en el corazón de quienes lo conocieron y admiraron.
Hoy, la voz de Douglas Vinci se ha silenciado, pero su espíritu rebelde y su humor inteligente seguirán resonando en la memoria de quienes amamos la radio. Carlos Masoch, un artista que trascendió los micrófonos, ha dejado un vacío irremplazable en la cultura argentina. Su irreverencia, su legado.