La situación fiscal de Córdoba es un tema de debate constante. ¿Podría la provincia reducir su carga impositiva sin afectar la recaudación? La respuesta podría estar en Santa Fe, donde se ha logrado una mayor recaudación con una menor presión tributaria. En este artículo, analizaremos si Córdoba tiene margen para seguir el ejemplo santafesino.
La presión tributaria en Córdoba: un análisis general
Córdoba, como otras provincias argentinas, depende en gran medida de los impuestos para financiar sus gastos. Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliario son los principales impuestos que nutren las arcas públicas. Sin embargo, la presión tributaria sobre los contribuyentes es un tema sensible, especialmente en contextos de crisis económica.
El caso de Santa Fe: ¿un modelo a seguir?
Santa Fe ha logrado una ecuación aparentemente paradójica: menor presión tributaria y mayor recaudación. Esto se debe, en parte, a una base imponible más amplia y a una mayor eficiencia en la administración tributaria. ¿Podría Córdoba replicar este modelo?
Claves del éxito santafesino
- Base imponible amplia: más contribuyentes, menos presión individual.
- Administración tributaria eficiente: control de la evasión y elusión.
- Simplificación tributaria: menos burocracia, más cumplimiento.
¿Qué necesita Córdoba para bajar impuestos sin perder ingresos?
Para que Córdoba pueda reducir la presión tributaria sin afectar la recaudación, es necesario implementar una serie de medidas que optimicen la administración tributaria y amplíen la base imponible.
Propuestas para Córdoba
- Revisión de exenciones y beneficios fiscales: eliminar aquellos que no generan un impacto positivo en la economía.
- Incentivos para la formalización: promover la registración de actividades económicas informales.
- Modernización de la administración tributaria: implementar tecnología para mejorar la eficiencia en la recaudación y el control.
- Consenso político y social: lograr un acuerdo amplio sobre la necesidad de una reforma tributaria integral.
un desafío posible
Córdoba tiene margen para bajar impuestos, pero requiere de un plan integral que combine medidas de eficiencia administrativa, ampliación de la base imponible y consenso político. El caso de Santa Fe demuestra que es posible recaudar más con menor presión tributaria. El desafío es transformar ese ejemplo en una realidad para Córdoba.