¿Clientelismo o Colaboración? La transparencia en la administración pública es un pilar fundamental, pero recientes revelaciones sobre la nómina del Concejo Deliberante de Córdoba han generado interrogantes inquietantes. Más de 600 nombres figuran en la lista, pero solo 31 son empleados de planta permanente. ¿Cómo impacta esta realidad en la confianza ciudadana?
La magnitud del problema: 600 nombres bajo la lupa
Javier Pretto, viceintendente de Córdoba, puso al descubierto una nómina abultada en el Concejo Deliberante: más de 600 personas, contrastando fuertemente con los 31 empleados de planta permanente. ¿Qué rol cumplen los más de 560 restantes? ¿Cómo se justifica este gasto con fondos públicos? La Voz reveló que Pretto detalló la composición de la nómina: contratados, monotributistas y becarios. Estos últimos perciben entre 80 mil y 120 mil pesos por ‘colaborar con los concejales’, ‘hacer gestiones’, ‘recorrer centros vecinales’ y ‘ayudar a centros jubilados’. En esencia, financiar la política con dinero de los contribuyentes.
Esta justificación genera indignación. ¿Es ético usar recursos del Estado para pagar favores políticos o sostener una estructura clientelar? ¿Dónde queda la meritocracia? La respuesta parece desvanecerse entre contratos precarios y decisiones discrecionales. Imaginemos que el Concejo Deliberante es una casa. De sus 600 habitantes, solo 31 son dueños, ¿qué rol cumplen los demás? ¿Son inquilinos necesarios o solo están de paso?
de la sección
La disparidad entre el número de empleados permanentes y no permanentes plantea serias dudas sobre el uso de fondos públicos y la transparencia en el Concejo Deliberante.
¿Colaboradores o punteros? Desdibujando la línea
Pretto argumenta que ‘algunos no son técnicamente punteros, son colaboradores’, buscando difuminar la frontera entre gestión y clientelismo. Pero, independientemente de la etiqueta, estas personas reciben remuneración estatal por tareas que a menudo distan de la función legislativa. Recorrer centros vecinales, asistir a jubilados… ¿No compete esto a organizaciones sociales o dependencias municipales? ¿Por qué financiarlo desde el Concejo Deliberante, cuya misión es legislar y representar a la ciudadanía? La realidad es que esta práctica aceita la maquinaria política, asegurando votos y lealtades a cambio de ingresos, una forma de corrupción encubierta, aunque Pretto lo presente como ‘gente que ayuda’.
Pensemos en un hospital. ¿Contrataríamos a 500 ‘colaboradores’ para tareas administrativas mientras solo 30 son médicos? ¿Priorizaríamos la lealtad política sobre la capacidad profesional? La respuesta es clara: la eficiencia y el servicio a la comunidad deben ser la prioridad.
de la sección
La asignación de roles y responsabilidades en el Concejo Deliberante necesita una revisión exhaustiva para garantizar que los recursos se utilicen de manera eficiente y transparente.
La experiencia de Pretto: ¿vocación o justificación?
Pretto justifica la situación basándose en su propia trayectoria, relatando cómo trabajó ’15 años al lado de dirigentes, legisladores provinciales’ sin remuneración. ‘Eso es lo que pasa’, afirma, ‘vas construyendo tu futuro en la carrera’. Pero, ¿es justo que esa ‘carrera política’ se financie con fondos públicos? Argumenta que ‘si vos hacés una tarea, cumplís alguna función, colaborás con la gestión, algún recurso tenés que percibir, porque si no es imposible tener gente que colabore’. Esta lógica legitima que el acceso al empleo público dependa de la afinidad política y no de la competencia o idoneidad.
Además, invisibiliza a miles de cordobeses que, pese a su formación y experiencia, carecen de un ‘padrino’ político. ¿Qué mensaje transmitimos? ¿Que el mérito no vale nada sin contactos en la política? Imaginemos una competencia deportiva donde algunos atletas reciben ventajas injustas por su cercanía a los organizadores. ¿Sería una competencia justa? ¿Fomentaría el esfuerzo y la dedicación?
de la sección
La justificación basada en la experiencia personal no valida la práctica de priorizar la lealtad política sobre la capacidad y la igualdad de oportunidades.
Transparencia: el antídoto contra la opacidad
Tras el escándalo, Pretto anunció que el Concejo Deliberante publicará los listados de su personal. Un paso necesario, pero insuficiente. La transparencia exige detallar la función de cada persona, los criterios de selección y las razones de su contratación. Además, urgen mecanismos de control ciudadano para monitorear el uso de fondos públicos y denunciar irregularidades. La sociedad civil debe participar activamente para que la transparencia sea real y combata la corrupción.
La transparencia es como un faro que ilumina la oscuridad. Sin ella, la corrupción se oculta y se propaga. Pero con transparencia, los ciudadanos pueden ver lo que está sucediendo y exigir cuentas a sus representantes.
- Publicación detallada de la nómina.
- Mecanismos de control ciudadano.
- Participación activa de la sociedad civil.
de la sección
La transparencia es esencial para restaurar la confianza en las instituciones y garantizar que los fondos públicos se utilicen de manera adecuada.
Un llamado a la acción ciudadana
La situación en el Concejo Deliberante de Córdoba no es un caso aislado. La financiación política con fondos públicos es una práctica extendida. Es hora de exigir un cambio de paradigma. No podemos tolerar que nuestros impuestos sostengan estructuras clientelares que benefician a unos pocos. Como ciudadanos, debemos exigir transparencia, políticas que promuevan la meritocracia y la igualdad de oportunidades, y denunciar cualquier irregularidad. ¡Basta de impunidad!
Imaginemos una Córdoba donde la política esté al servicio de la gente, y no al revés. Una Córdoba donde la transparencia y la honestidad sean los pilares de la gestión pública. Una Córdoba donde cada ciudadano tenga la oportunidad de prosperar, sin importar sus contactos políticos.
Firma la petición por mayor transparencia en el Concejo Deliberante. Contacta a tu representante y exige cuentas. Denuncia la corrupción. Participa en la encuesta sobre transparencia en la administración pública.