¿Suicidio o femicidio? En Valle Viejo, Catamarca, la muerte de Claudia Leguizamón, hallada sin vida el 19 de septiembre de 2024, clama por la verdad. ¿Fue Claudia silenciada por la violencia machista, o tomó la trágica decisión de quitarse la vida? La autopsia psicológica se erige como la herramienta clave para desentrañar este misterio. Una comunidad exige justicia. ¿Será escuchada?
Claudia Leguizamón: Un grito ahogado en el silencio de Catamarca
La historia de Claudia es la de muchas. Una docente, una mujer, una víctima potencial de un sistema que a menudo falla en proteger a quienes más lo necesitan. Su caso, caratulado inicialmente como suicidio, ha tomado un giro crucial con la orden de una autopsia psicológica. Pero, ¿qué revela realmente este procedimiento?
Autopsia Psicológica: ¿La llave para abrir la verdad?
La fiscal Alejandra Antonino, al frente de la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género, ha impulsado esta medida forense. El objetivo: reconstruir la vida de Claudia, analizar su estado mental, sus relaciones, sus miedos, sus esperanzas. ¿Buscaba Claudia terminar con su vida, o fue inducida a hacerlo? La respuesta podría estar en las profundidades de su psique.
Esta medida va a ser fundamental a los efectos de poder acreditar los hechos que se denuncian y por los cuales está sospechada la persona de su expareja
El letrado Díaz anticipa que el proceso tomará alrededor de 60 días, dada la complejidad del caso. Sesenta días para sumergirse en el alma de Claudia, para reconstruir su historia y para buscar respuestas en el laberinto de su mente. ¿Será suficiente este tiempo para hallar la verdad?
¿Cómo funciona una autopsia psicológica?
- Recopilación de información: Entrevistas con familiares, amigos y allegados.
- Análisis de documentos: Revisión de historiales médicos, mensajes, diarios y redes sociales.
- Evaluación del estado mental: Reconstrucción del estado emocional y psicológico de la víctima antes de su muerte.
- Conclusión: Determinación de la probabilidad de suicidio, homicidio o accidente.
¿Es infalible este método? Casos anteriores, como el abuso sexual de una niña de 13 años y la trágica desaparición de Karina Chazarreta, han recurrido a esta herramienta. Sin embargo, su efectividad sigue siendo un tema de debate. ¿Puede la ciencia realmente desentrañar los misterios del alma humana?
Testigos Silenciosos: El peso de la violencia
Más de veinte testimonios ya han sido tomados, y aún faltan siete. Lo escalofriante, según el abogado Díaz, es la “unidireccionalidad” de los relatos. Testigos que ni siquiera se conocen entre sí coinciden en el “extremo grado de violencia” al que estaba sometida Claudia. ¿Por qué este silencio colectivo? ¿Qué temores los atenazaban?
¿Por qué Claudia no denunció? ¿Por qué calló ante el infierno que vivía? Quizás el miedo, la vergüenza, la falsa esperanza de un cambio. O tal vez, la creencia, tristemente común en las víctimas de violencia de género, de que nadie la creería. El silencio de Claudia es el eco del silencio de miles de mujeres invisibilizadas por un sistema opresor. ¿Hasta cuándo?
El Exesposo en la Mira: ¿Justicia o Prejuicio?
La expareja de Claudia ha sido denunciada penalmente por presuntos hechos de violencia de género. Sus celulares y computadoras han sido confiscados para su análisis. Permanece en libertad mientras la investigación avanza. ¿Es culpable? ¿Víctima de un prejuicio social? La respuesta se esconde entre los datos digitales y los testimonios. La autopsia psicológica podría ser determinante.
La sociedad catamarqueña, indignada, exige justicia. Marchas y reclamos claman por el esclarecimiento del caso y el castigo a los culpables. No quieren que la muerte de Claudia sea una estadística más. Quieren que su voz sea escuchada, que su grito de auxilio rompa el silencio. ¿Lograrán ser oídos?
Más Allá de Leguizamón: La Pandemia de la Violencia de Género
El caso de Claudia es un espejo de la cruda realidad argentina. Según el Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, en 2024 se han registrado más de 200 femicidios. Mujeres asesinadas por el simple hecho de ser mujeres, víctimas de un sistema patriarcal que las deshumaniza. ¿Cuántas Claudias más deben morir para que haya un cambio real?
Es hora de movilizarnos, de alzar la voz contra la violencia machista, de exigir justicia para las víctimas. No podemos permitir que sigan truncando vidas. El Estado, la justicia, la sociedad, todos debemos tomar conciencia y actuar. ¿Estás dispuesto a ser parte del cambio?
¿Qué puedes hacer tú?
- Infórmate y educa a otros sobre la violencia de género.
- Apoya a organizaciones que trabajan en la prevención y asistencia a víctimas.
- Denuncia cualquier acto de violencia de género que presencies.
- Promueve relaciones igualitarias y respetuosas.
La herida de Claudia Leguizamón seguirá abierta hasta que se haga justicia. Hasta que se sepa la verdad, se castigue a los culpables y se erradique la violencia de género. Solo entonces, su alma podrá descansar en paz. Pero, ¿descansaremos nosotros?
Fuentes: Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, La Casa del Encuentro; Declaraciones del abogado Gabriel Díaz.