El silencio en San Antonio Oeste se rompió con la peor de las noticias. Carina Muñoz, 45 años, la mujer que todos buscaban con esperanza, fue hallada víctima de un femicidio. Su historia, marcada por la adversidad y la vulnerabilidad, estremece a una comunidad que clama por justicia. Dos hombres, Bienvenido Benítez Bravo y Raúl Ángel Federico Rojas, enfrentan la prisión preventiva, acusados de este crimen que nos confronta con la brutal realidad de la violencia machista.
Este no es un simple relato policial. Es el eco del dolor de un pueblo, un intento de rescatar la voz de Carina, silenciada por la barbarie. Ella era mucho más que un nombre en un expediente: era madre, vecina, una mujer con sueños que fueron arrebatados. Su tragedia nos interpela y exige respuestas urgentes como sociedad.
La Desaparición
El 27 de marzo, Carina Muñoz desapareció sin dejar rastro. Su hijo, consumido por la angustia, recurrió a las redes sociales en un intento desesperado por encontrarla. “Quiero saber si alguien sabe el paradero de Carina Muñoz. Es mi mamá y no se nada de ella”, escribió, reflejando la incertidumbre y el temor que lo embargaban.
El Desgarrador Llamado en Redes Sociales
“Comimos para mi cumpleaños y de ahí no se más nada, se fue a su casa y no apareció”, relataba el joven, sin sospechar el horror que se avecinaba. Su publicación resonó en San Antonio Oeste, movilizando a la comunidad en una búsqueda contrarreloj. La esperanza, sin embargo, se desvaneció con la confirmación de la peor noticia.
La Confirmación: Un Pueblo en Luto
La confirmación de la identidad de Carina llegó con la frialdad de un parte oficial. El fiscal Juan Pablo Peralta ya había anticipado la “fuerte sospecha” sobre la identidad de la víctima, mencionando la coincidencia de información con una odontóloga de Choele Choel, su localidad de origen. Pero fue el silencio repentino, la ausencia de su sonrisa en las fotos de Facebook, lo que confirmó el presentimiento más temido.
La noticia golpeó como un mazazo a San Antonio Oeste, transformando la solidaridad en rabia, la preocupación en un duelo colectivo. Carina ya no volvería a abrazar a sus hijas, a compartir una mateada con sus vecinos, a soñar con un futuro mejor.
“La llamábamos ‘La Leona’, siempre luchando por sus hijos”, cuenta entre lágrimas una vecina que prefiere no revelar su nombre. “Era una buena persona, laburadora, que no se merecía este final.”
Una Vida en Adversidad
La vida de Carina fue una constante lucha contra la adversidad. Llegó a San Antonio Oeste junto a su esposo y sus dos hijos mayores, buscando un futuro mejor. Pero la tragedia la golpeó cuando su pareja falleció víctima de un cáncer fulminante, sumiendo a la familia en una profunda crisis.
Sueños Truncados y Vulnerabilidad
Vecinos relatan que, tras la pérdida de su esposo, Carina tuvo otros hijos y la familia cayó en una situación de extrema vulnerabilidad, necesitando el apoyo de organismos estatales. En su cuenta de Facebook, Carina compartía fotos con sus hijas adolescentes y con otros niños, intentando mostrar una imagen de normalidad pese a las dificultades.
Su último posteo, fechado el 1 de noviembre del año pasado, es un testimonio de su presencia en un mundo que, lamentablemente, le dio la espalda. Allí se la ve sonriente, abrazada a sus hijas, con la mirada llena de esperanza. Una esperanza que fue brutalmente apagada.
Los Imputados: Un Retrato de la Marginalidad
Los acusados del femicidio son Bienvenido Benítez Bravo, paraguayo de 40 años, y Raúl Ángel Federico Rojas, mendocino de 31. Benítez Bravo vivía en una toma, en el mismo domicilio donde se presume ocurrió el crimen. Rojas, por su parte, admitió trabajar en la construcción, pero reconoció no tener residencia fija y vivir en situación de calle.
Exclusión Social y Violencia
La marginalidad y la exclusión social son factores que, lamentablemente, pueden alimentar la violencia de género. Hombres que viven al margen de la sociedad, sin acceso a educación, empleo ni oportunidades, pueden encontrar en la violencia una forma de ejercer poder y reafirmar una masculinidad distorsionada.
El Preludio del Horror: Alcohol y Descontrol
Según la investigación de la Fiscalía, Benítez Bravo y Rojas se reunieron con Carina Muñoz la noche del viernes 28 de marzo en la casa del primero. Testimonios indican que hubo un consumo excesivo de alcohol. Otra vecina que participó de la reunión declaró que se retiró alrededor de la 1 de la madrugada porque “se ponían cargosos, estaban pesados y estaban tomando de más”.
Vecinos confirmaron la reunión hasta altas horas de la noche y escucharon la voz de una mujer. Estos testimonios son cruciales para reconstruir los últimos momentos de Carina y comprender cómo se desencadenó la tragedia. El alcohol, si bien no es una causa directa, puede exacerbar la agresividad y la impulsividad, actuando como detonante de la violencia.
Justicia para Carina: Un Grito Colectivo
Tras la confirmación del femicidio, la comunidad de San Antonio Oeste se movilizó para exigir justicia. Vecinos se congregaron frente a la Comisaría y en la sede judicial, reclamando el esclarecimiento del crimen y el máximo castigo para los culpables. El dolor se transformó en un grito unánime: ¡Justicia para Carina!
La Lucha Contra la Impunidad
Este clamor popular es una demostración de que la sociedad está harta de la violencia machista y exige respuestas contundentes. Es fundamental que el Poder Judicial actúe con celeridad y rigor, garantizando que los femicidas sean condenados con la máxima pena. Pero la justicia no puede limitarse a la sanción, sino que debe incluir medidas de reparación para la familia de Carina y políticas de prevención para evitar que estos crímenes se repitan.
El femicidio de Carina Muñoz es una herida abierta en el corazón de San Antonio Oeste, un doloroso recordatorio de que la violencia de género es un problema que nos concierne a todos. Desde este espacio, nos unimos al grito de indignación y exigimos justicia para Carina. Su memoria debe ser honrada con acciones concretas que nos permitan construir una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia para todas las mujeres.
- Si usted o alguien que conoce está experimentando violencia de género, no dude en pedir ayuda.
- Llame al 144, línea gratuita de atención y asesoramiento las 24 horas.
- Acérquese a los centros de atención a víctimas de violencia de género.
- Denuncie. No se quede en silencio.
Juntos podemos construir un futuro donde la historia de Carina no se repita. Un futuro donde todas las mujeres puedan vivir libres y seguras.