¿Hasta cuándo permitiremos que nombres como Carina se conviertan en estadísticas de horror? El cuerpo calcinado de Carina Muñoz, hallado en un basural de San Antonio Oeste, Río Negro, no solo representa un femicidio, sino un grito de impunidad que sacude nuestra conciencia. Dos hombres han sido imputados, pero ¿será suficiente para que Carina, madre de 45 años, descanse en paz?
El horror tras el hallazgo
El viernes pasado, la aparente calma de San Antonio Oeste se resquebrajó. Dos personas que transitaban por las afueras de la ciudad se toparon con una escena dantesca: un cuerpo parcialmente calcinado. El hedor era insoportable, la imagen, devastadora. La confirmación llegó horas después: los restos pertenecían a Carina Muñoz, desaparecida desde el 27 de marzo.
La identificación fue un proceso arduo. El estado de deterioro del cuerpo obligó a recurrir a pericias forenses y estudios odontológicos. El resultado confirmó lo que muchos temían: Carina había sido víctima de un femicidio.
El grito desesperado de un hijo en Facebook
Semanas antes del hallazgo, la angustia ya se había apoderado de la familia de Carina. Su hijo, con el alma en vilo, publicó un mensaje desgarrador en Facebook: “Quiero saber si alguien sabe el paradero de Carina Muñoz. Es mi mamá y no sé nada de ella”. En su publicación, relató que la última vez que la vio fue el 27 de marzo, durante la cena de su cumpleaños. Luego, Carina volvió a su hogar y se esfumó sin dejar rastro. La súplica del joven se viralizó, pero el final fue el más cruel.
“Comimos para mi cumpleaños y de ahí no sé más nada. Se fue a su casa y no apareció”, escribió el hijo de Carina en su desesperada búsqueda.
Carina: una vida de lucha y adversidad
Carina Muñoz no era solo una víctima, era una mujer con una historia. Vecinos de San Antonio Oeste cuentan que llegó a la región con su esposo y sus dos hijos mayores. La vida le asestó un duro golpe cuando su pareja falleció de cáncer, sumiéndola en una profunda crisis económica y emocional.
A pesar de las dificultades, Carina se aferró a sus hijos, trabajando incansablemente para brindarles un futuro. Su perfil de Facebook, repleto de fotos con sus hijas adolescentes y niños pequeños, refleja el amor incondicional de una madre. Su última publicación, el 1 de noviembre del año pasado, es un doloroso recordatorio de la vida que le arrebataron.
Dos imputados: ¿justicia para Carina?
Bienvenido Benítez Bravo, paraguayo de 40 años, y Raúl Ángel Federico Rojas, mendocino de 31, fueron imputados por el femicidio de Carina Muñoz. El juez Favio Corvalán dictó la medida en la audiencia de formulación de cargos. Ambos enfrentan la posibilidad de una pena de prisión perpetua. Pero, ¿es suficiente castigo para un crimen tan atroz?
La fiscalía sostiene que los imputados se reunieron con Carina la noche del 28 de marzo en la casa de Benítez Bravo, donde se celebraba una fiesta. Una vecina que participó del encuentro declaró que se retiró alrededor de la 1 de la madrugada porque los hombres se pusieron “cargosos y pesados”. Otros vecinos corroboraron la reunión y aseguraron haber escuchado la voz de una mujer hasta altas horas de la noche.
La investigación apunta a que el femicidio ocurrió en la madrugada del sábado 29. Los imputados habrían estrangulado a Carina y luego trasladado su cuerpo en un carro de bicicleta hasta una zona alejada, donde lo calcinaron para intentar borrar toda evidencia. La premeditación y la brutalidad del crimen revelan la perversidad de los femicidas.
San Antonio Oeste clama justicia
Tras la confirmación de la identidad de Carina Muñoz y la imputación de los presuntos femicidas, la comunidad de San Antonio Oeste se unió para exigir justicia. Cientos de vecinos se congregaron frente a la Comisaría Décima y la sede judicial, reclamando el esclarecimiento del caso y el máximo castigo para los responsables. El grito de “¡Ni una menos!” resonó con fuerza en las calles.
El femicidio de Carina Muñoz es un eslabón más en la cadena de violencia de género que azota a nuestro país. Cada femicidio es un fracaso social, una herida abierta que nos interpela como sociedad. Es imperativo erradicar la cultura machista y construir un mundo donde las mujeres puedan vivir libres y seguras. #NiUnaMenos #JusticiaParaCarina
Hoy, la memoria de Carina nos exige reflexionar, exigir justicia y construir una sociedad más igualitaria y respetuosa. Su femicidio no puede quedar impune. Que su historia nos inspire a luchar por un futuro donde ninguna mujer sufra su mismo destino.
Recursos para víctimas de violencia de género:
- Línea 144: Atención telefónica gratuita y confidencial las 24 horas.
- Asesoramiento legal y psicológico gratuito en centros de atención a víctimas.
- Refugios para mujeres en situación de riesgo.
Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de violencia de género, no dudes en pedir ayuda. No estás sola.
Firma la petición para exigir justicia para Carina Muñoz y apoya a organizaciones que luchan contra la violencia de género. Tu voz puede hacer la diferencia.