¿Te has preguntado alguna vez cuánto tiempo de tu vida pierdes esperando el colectivo? ¿Cuánto estrés te genera viajar apretado como sardina, con el riesgo de llegar tarde al trabajo o a la escuela? En Córdoba, miles de personas viven esta pesadilla a diario: el colapso del transporte público. Colectivos que no pasan, demoras que parecen eternas y un servicio que se desmorona ante la mirada atónita de los usuarios. ¿Pero qué está pasando realmente? ¿Por qué los cordobeses sufren esta situación intolerable?
Testimonios de la bronca: El transporte público en carne viva
“Llego siempre tarde al trabajo por culpa de los colectivos. Ya me descontaron varios días de sueldo y estoy al borde de perder mi empleo” – María, empleada de un local gastronómico.
Como María, miles de cordobeses luchan contra un sistema que les roba tiempo y oportunidades. Cada minuto perdido en la espera es un golpe a su economía y a su calidad de vida.
“Vivo lejos de la facultad y dependo del colectivo para llegar a tiempo. Pero es imposible, siempre llego tarde o directamente no puedo ir. ¡Estoy perdiendo el año por culpa de esto!” – Juan, estudiante de la UNC.
La historia de Juan es el reflejo de una ciudad que no garantiza el acceso a la educación. ¿Cuántos sueños se truncan por culpa de un transporte ineficiente?
La denuncia que destapó la olla: Recortes, promesas rotas y una ordenanza ignorada
¿Quién encendió la mecha de esta bomba a punto de estallar? La concejal Elisa Caffaratti, de la UCR, alzó la voz para denunciar las graves irregularidades que afectan al transporte urbano. Según la edil, la Municipalidad y las empresas concesionarias son los principales responsables de esta crisis que golpea a miles de usuarios.
Caffaratti no se anduvo con rodeos: “La Municipalidad de Córdoba le exige a FAM menos colectivos que lo que necesitaban esos corredores hace 11 años. En vez de mejorar el servicio, ajustan a la baja”. Una acusación directa que pone en evidencia la falta de compromiso del gobierno local.
La concejal presentó pruebas contundentes: el incumplimiento de la Ordenanza 12.146, que regula la concesión del transporte urbano. ¿Qué dice esta ordenanza? Que la empresa Grupo FAM (El Quebrachal) debe operar con 322 colectivos en cuatro corredores. ¿Qué hizo la Municipalidad? Redujo esa exigencia a 298 unidades y, finalmente, aceptó que la empresa funcionara con ¡apenas 220 ómnibus!
¿El resultado? Un servicio caótico, con demoras extremas y colectivos saturados. Un ajuste a la baja que perjudica a miles de cordobeses que dependen del transporte público para vivir.
¿Por qué se incumple la Ordenanza 12.146?
La Ordenanza 12.146 fue creada para garantizar un servicio de transporte eficiente y de calidad para los usuarios de Córdoba. Sin embargo, su incumplimiento ha sido una constante en los últimos años. Las razones esgrimidas por las autoridades para justificar esta situación son diversas: desde problemas económicos hasta dificultades operativas. Sin embargo, muchos usuarios y expertos señalan que la falta de voluntad política y la connivencia con las empresas concesionarias son las verdaderas causas de este despropósito.
Passerini reconoce las fallas, pero ¿alcanzan sus promesas?
Ante la presión de las críticas, el intendente Daniel Passerini admitió que el sistema de transporte está en crisis. “Hemos observado una mayor cantidad de coches en circulación y mejoras en los tiempos de espera, según los datos del Observatorio de Movilidad, pero claramente aún no es suficiente”, declaró.
¿Son suficientes estas promesas? Los usuarios no parecen convencidos. Exigen soluciones concretas y resultados a corto plazo. ¿Por qué esperar más para arreglar un problema que afecta a miles de personas?
El nuevo marco regulatorio: ¿la solución o un nuevo parche?
Passerini anunció que enviará al Concejo Deliberante un proyecto para un nuevo marco regulatorio, un paso previo a la licitación del servicio. ¿Será esta la solución definitiva? ¿O se trata de un nuevo intento de maquillar un sistema que necesita una transformación profunda?
La historia reciente no invita al optimismo. Promesas incumplidas, inversiones que no se ven y empresas que cambian pero el servicio sigue igual. Los cordobeses merecen algo mejor. Merecen un transporte público que funcione.
El transporte que merecemos: Un llamado a la acción
¿Qué podemos hacer para cambiar esta realidad? No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras el transporte público se derrumba. Es hora de levantar la voz y exigir soluciones.
- Exigir a las empresas concesionarias que cumplan las ordenanzas municipales.
- Aumentar la flota de colectivos y mejorar las frecuencias.
- Implementar un sistema de control eficiente que garantice la calidad del servicio.
- Promover un transporte público inclusivo y accesible para todos.
- Participar en las protestas y reclamos.
¿Estás cansado de viajar como ganado? ¿De perder tiempo y oportunidades por culpa del transporte público? ¡Únete a la lucha! Juntos podemos lograr el transporte que merecemos: digno, eficiente y seguro. Un transporte que nos permita vivir mejor y construir una ciudad más justa.
Firma esta petición para exigir a las autoridades que tomen medidas urgentes: [Enlace a la petición]
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