¿Quién ganaría en un combate entre Mohamed Alí y Rocky Marciano? En 1969, ¡una computadora intentó responder esta pregunta! Prepárense para un viaje al pasado, donde la tecnología y el deporte se unieron de la manera más insólita para simular un encuentro entre dos leyendas del boxeo.
La Génesis de una Idea Singular: ‘El Gran Mundial Histórico de los Pesos Pesados’
Imagínese esto: 1968. Murray Woroner, un productor radiofónico con una visión empresarial audaz, concibió un proyecto sin precedentes: organizar un ‘Gran Mundial Histórico de los pesos pesados’. Fascinado por el auge de las computadoras, Woroner buscaba determinar científicamente quién era el mejor boxeador de todos los tiempos. En una era donde la tecnología prometía resolver cualquier enigma, Woroner decidió aplicar este enfoque innovador al mundo del boxeo.
La idea, en principio, era sencilla: seleccionar a 16 de los más grandes púgiles de la historia, recopilar datos exhaustivos sobre ellos y alimentar una computadora con esta información. La máquina, supuestamente, simularía combates entre ellos y determinaría un ganador. Para Woroner, esto representaba una oportunidad de negocio y una forma innovadora de entretenimiento.
Entre los nombres seleccionados para este ambicioso proyecto figuraban leyendas del calibre de Rocky Marciano, Jack Johnson, Jim Corbett, Jack Dempsey y, por supuesto, Mohamed Alí. Para asegurar la precisión de la información, Woroner reclutó a 250 expertos en boxeo, quienes analizaron minuciosamente cada aspecto de los púgiles.
Antes de continuar, vale la pena recordar que, en esa época, Alí se encontraba en medio de una controversia por su negativa a ser reclutado para la Guerra de Vietnam, un conflicto que dividía a la sociedad estadounidense.
Además, Alí ya había tenido un encontronazo virtual con el pasado. En una simulación anterior, ¡perdió contra Jim Jeffries, un boxeador fallecido en 1953! Indignado, Alí demandó a Woroner por difamación, alegando que nunca perdería ante Jeffries. La demanda ascendía a un millón de dólares, ¡una fortuna en aquellos tiempos!
La NCR 315: El Corazón Electrónico del Proyecto
¿Pueden creer que una computadora del tamaño de una habitación podía predecir el resultado de una pelea? La encargada de llevar a cabo esta tarea monumental fue la NCR 315, una maravilla tecnológica de la época. Esta máquina, que pesaba más de 600 kilos y ocupaba una sala entera, era capaz de almacenar grandes cantidades de datos en cintas magnéticas. Se alimentaba mediante tarjetas perforadas y tardaba aproximadamente 45 minutos en emitir un veredicto.
Cuando la Demanda se Convierte en Oportunidad: Alí y Marciano en el Ring… ¿Virtual?
Woroner, lejos de dejarse intimidar por la demanda de Alí, ¡vio en ella una oportunidad de oro! Con una astucia digna de un tahúr, logró convencer a Alí de que retirara la demanda a cambio de 10.000 dólares y de seguir participando en el proyecto. Con Rocky Marciano ya posicionado como el ‘campeón’ virtual, Woroner propuso un enfrentamiento entre ambos. La idea era simple: enfrentar a los dos púgiles en una nueva simulación, ¡esta vez con el objetivo de crear una película!
La propuesta de Woroner no pudo llegar en mejor momento. Alí se encontraba suspendido para boxear debido a su negativa a ser reclutado para la Guerra de Vietnam. Marciano, por su parte, se había retirado invicto en 1956. Ambos púgiles, considerados entre los más grandes de todos los tiempos, aceptaron la propuesta a cambio de una jugosa participación en los beneficios.
Para llevar a cabo la simulación, Alí y Marciano fueron sometidos a un exhaustivo análisis. Se estudiaron sus golpes, reacciones, potencia, biomecánica y antropometría. Además, se analizaron todos sus combates para determinar cómo se comportarían en diferentes situaciones. ¡Nada se dejó al azar!
Con toda esta información, se alimentó nuevamente la NCR 315, ahora en su versión RMC. Pero esta vez, el resultado no sería un simple guion radiofónico. ¡El combate se vería! ¿Estaban listos para presenciar la historia?
‘El Super Combate’: Un Duelo Filmado a Ciegas
¿Se imaginan filmar una pelea sin saber quién ganará? En 1969, Alí, Marciano y otras 21 personas se encerraron en un gimnasio de Florida. Durante varios días, filmaron 70 asaltos de un minuto, simulando un combate entre ambos. Los golpes eran marcados, pero algunos se escaparon, dando un toque de realismo a la filmación. ¡La tensión era palpable!
Estas filmaciones serían la base para ‘El Super Combate’ (The Super Fight), una película que se estrenaría en 1.500 cines de Estados Unidos, Europa y Sudamérica. Pero aquí viene lo más interesante: ni Alí ni Marciano sabrían el resultado del combate hasta el estreno de la película. ¿Podían contener la ansiedad?
¿Cómo mantener el secreto en una época sin internet ni redes sociales? Las copias de la película llegaron selladas a los cines con la estricta condición de ser exhibidas una sola vez y luego destruidas. El resultado del combate, determinado por la computadora, se mantuvo en secreto hasta el último momento. ¡El misterio era parte del espectáculo!
La ‘Trampa’ de Woroner: Un Final a Medida para Cada Público
La NCR 315 dictaminó que Rocky Marciano ganaría el combate por KO en el asalto 13. Sin embargo, Woroner, un hombre de negocios astuto y previsor, decidió cubrir todas las bases. Se filmaron varios finales alternativos, y se realizaron diferentes montajes de la película. ¿Su objetivo? ¡Maximizar las ganancias, por supuesto!
¿Se imaginan la sorpresa del público al ver un final diferente según el país en el que se encontraban? En Estados Unidos, la película mostraba a Marciano como el vencedor, mientras que en Europa, Alí era quien se alzaba con la victoria. Esta decisión, según algunos, reflejaba el racismo estructural de Estados Unidos. ¿Una estrategia de marketing o una declaración social?
Alí, al principio, no ocultó su furia al ver el resultado estadounidense. Sin embargo, se calmó al conocer el final europeo. Con su característico humor, comentó que la computadora probablemente había sido fabricada en Alabama, aludiendo al racismo asociado al sur de Estados Unidos. ¡Alí siempre tenía una respuesta para todo!
Una Amistad Fugaz Truncada por la Tragedia
En sus memorias, Alí relata que, sabiendo que Marciano se había puesto un peluquín para la pelea, intentó arrebatárselo durante la filmación. Sin embargo, no lo logró, demostrando que Marciano seguía siendo un hueso duro de roer. ¿Un intento de humillación o una broma entre colegas?
Al finalizar la filmación, ambos púgiles compartieron una cena y charlaron amigablemente. Marciano, con genuina curiosidad, le preguntó a Alí si aún conservaba su pegada. Alí, con una sonrisa, le mostró las marcas que los golpes de Marciano le habían dejado. ¡El respeto mutuo era evidente!
Trágicamente, esta incipiente amistad no tuvo tiempo de florecer. Apenas tres meses después de la filmación, el 31 de agosto de 1969, Rocky Marciano falleció en un accidente aéreo. Nunca llegó a saber que había ‘vencido’ a Mohamed Alí, ya que la película se estrenó el 20 de enero de 1970. El destino, a veces, puede ser cruel.
Poco después, Mohamed Alí recuperó su título mundial y continuó su legendaria carrera. Su ‘combate’ contra Marciano quedó relegado al olvido, aunque Alí lo menciona en sus memorias. Un episodio curioso en la vida de una leyenda.
El Legado Imborrable de un Combate Improbable
El combate entre Alí y Marciano, simulado por una computadora en 1969, es mucho más que una simple anécdota. Es un reflejo de una época en la que la tecnología y el deporte comenzaban a entrelazarse, abriendo un abanico de posibilidades insospechadas. Más allá del resultado, este evento demuestra cómo la fascinación por la tecnología y el deseo de resolver interrogantes deportivos pueden conducir a situaciones verdaderamente insólitas.
¿Quién diría que, décadas después, la inteligencia artificial sería una herramienta indispensable en el mundo del deporte? En la actualidad, se utiliza para analizar datos, mejorar el rendimiento de los atletas y simular partidos con una precisión asombrosa. Sin embargo, la historia del combate entre Alí y Marciano nos recuerda que, a veces, la tecnología puede ser utilizada de formas sorprendentes y creativas.
Hoy en día, con la potencia de cálculo que ofrece un simple smartphone, la idea de una computadora gigante prediciendo resultados deportivos parece sacada de una película de ciencia ficción. Pero en 1969, la NCR 315 era la cúspide de la tecnología. La simulación del combate Alí vs. Marciano no solo fue una novedad, sino un testimonio de la visión de un hombre que supo ver el potencial del entretenimiento deportivo.
¿Fue Murray Woroner un genio incomprendido o un simple charlatán? Lo que sí es innegable es que fue un precursor de lo que hoy es una industria multimillonaria: la intersección entre deporte y tecnología. Un visionario, a su manera.