El agro argentino, pilar fundamental de nuestra economía, ha demostrado una notable resiliencia a lo largo de los años, aportando un X% del PBI nacional y generando un Y% de las exportaciones. En un entorno económico desafiante, donde convergen la volatilidad cambiaria, una considerable presión impositiva y la fluctuación de los precios internacionales, las empresas del sector se ven compelidas a encontrar un equilibrio estratégico entre la expansión y la cautela financiera. A continuación, exploraremos las estrategias que están implementando para prosperar en este escenario complejo.
Integración 360: Clave para el Éxito en el Agro Moderno
En un mercado cada vez más competitivo, la integración se erige como un factor diferenciador clave para las empresas agropecuarias. Federico Taffarel, gerente de Macro Agro, resume esta visión estratégica: la búsqueda de una perspectiva integral del cliente. Esto implica no solo proporcionar financiamiento, sino también ofrecer opciones de inversión de excedentes a través de Macro Securities, brindar soluciones comerciales con la corredora y facilitar el acceso a insumos.
Macro Agro ha apostado fuertemente por la integración entre el sistema bancario y el mercado de granos, ofreciendo soluciones de comercialización y financiamiento a través de su corredora de granos y su plataforma de e-commerce “Campo Simple”. Esta plataforma facilita la compra-venta de insumos agropecuarios con asesoramiento especializado, impulsando el negocio de insumos y canjes, elementos cada vez más importantes para atraer nuevos clientes.
La digitalización de servicios es un componente esencial de esta estrategia de integración. Taffarel señala que “la digitalización es la puerta a seguir sumando escala”. A través de plataformas como “Crédito Simple Agro”, que agiliza la gestión de líneas de crédito, y otras herramientas que facilitan a los proveedores la gestión del crédito de sus clientes, Macro Agro busca optimizar procesos, reducir costos y ampliar su alcance en el mercado.
La Prudencia como Estrategia: El Enfoque de AFA
Mientras que algunas empresas optan por la expansión agresiva y la innovación tecnológica, otras priorizan un enfoque más conservador, centrado en la estabilidad financiera y la gestión prudente de los recursos. Agricultores Federados Argentinos (AFA), la principal cooperativa del agro en Argentina, personifica esta estrategia. Darío Marinozzi, presidente de AFA, describe su enfoque como “realista”, un atributo que ha permitido a la cooperativa superar crisis financieras y evitar la caída de acopios y comercializadoras.
Marinozzi reconoce que este realismo implica costos, como sacrificar la rentabilidad a corto plazo que podrían generar estrategias financieras y comerciales más audaces. Sin embargo, AFA prefiere priorizar la sustentabilidad a largo plazo sobre las ganancias rápidas, una filosofía que se refleja en su política de financiamiento: todas sus inversiones, que ascienden a millones de dólares, se realizan con fondos propios, sin recurrir a créditos bancarios.
A pesar de su enfoque cauteloso, AFA no se detiene. La cooperativa está por inaugurar una nueva planta de insumos biológicos para el agro y anuncia otra millonaria inversión fabril, mientras evalúa un importante desembolso de valor agregado en una contienda entre Santa Fe y Córdoba. Además, planean tener operativa una aseguradora propia para la próxima campaña.
En el ámbito de los insumos, AFA ha demostrado adaptabilidad ante los cambios del mercado. Han evolucionado desde un esquema basado en el almacenamiento para garantizar el suministro ante la inflación constante, hacia un modelo donde los precios no siempre aumentan, la demanda disminuye y el stock se convierte en un problema de costos. Marinozzi explica: “Después de las elecciones presidenciales, ya previmos que venía el cambio y nos movimos en ese sentido”. Con una visión estratégica, anticiparon que el enfoque ya no estaría en acumular stock, sino en reducir la inflación a expensas del consumo.
Créditos en Dólares: ¿Una Ventaja o un Peligro Potencial?
El retorno del crédito bancario en dólares para maquinaria ha despertado expectativas en el sector agropecuario. No obstante, los productores se muestran cautelosos al endeudarse en moneda extranjera. A pesar de que las tasas en dólares son inferiores a las tasas en pesos, la incertidumbre cambiaria y la posibilidad de una devaluación llevan a muchos productores a esperar una baja en los precios de la maquinaria antes de tomar una decisión.
Taffarel confirma que la demanda de créditos en dólares sigue siendo mayor, pero subraya que “el productor está más cauteloso”. Antes, los créditos en pesos se tomaban sin mucha reflexión, ya que la devaluación y la inflación los cubrían. Hoy, en cambio, existe una mayor precaución en la toma de decisiones. Marinozzi advierte sobre el riesgo de dejarse llevar por las tasas de interés: “Estamos convalidando precios de maquinaria agrícola que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Es crucial analizar detenidamente antes de invertir, ya que el entusiasmo por las tasas puede llevar a repetir errores del pasado, como en la década de los 90, cuando los créditos al 6% resultaban impagables”.
Perspectivas Futuras: Cosecha, Rentabilidad y Confianza del Productor
De cara a la próxima cosecha, las expectativas son alentadoras en la zona núcleo, donde se anticipa una buena producción. Sin embargo, la rentabilidad sigue siendo una preocupación constante. Marinozzi señala que “el productor tiene muy poca rentabilidad”, debido a la considerable presión impositiva, los bajos precios internacionales y los altos costos de producción.
En cuanto al estado de ánimo de los productores, Marinozzi afirma que “mantiene la esperanza” y que “una buena cosecha genera seguridad”. Sin embargo, advierte que “hoy se va a notar más la diferencia entre productores” y que aquellos que no estén bien posicionados financieramente o no tomen decisiones comerciales acertadas enfrentarán un panorama complicado.
A pesar de los desafíos, el campo argentino continúa demostrando su resiliencia y capacidad de adaptación. Las empresas agropecuarias, ya sean grandes corporaciones o pequeñas cooperativas, están implementando estrategias diversificadas para prosperar en un entorno complejo, priorizando la integración, la cautela y la planificación financiera. En un país donde la incertidumbre es una constante, la clave del éxito reside en la capacidad de anticiparse a los cambios y tomar decisiones informadas, consolidando al agro como un pilar de la identidad y el progreso de Argentina.