¿Qué sucede cuando un accidente químico irrumpe en el corazón de la ciudad? La mañana de este jueves, el centro de Buenos Aires vivió momentos de tensión luego de que un incidente en un local de encomiendas paralizara la actividad. Un derrame de ácido muriático, una sustancia química de uso común pero potencialmente peligrosa, afectó a ocho personas, generando preocupación y activando los protocolos de seguridad en la zona. A continuación, desglosaremos los detalles del incidente, las acciones tomadas por los servicios de emergencia y los riesgos asociados con la manipulación de este tipo de sustancias.
El Ácido Muriático: Usos y Riesgos
El ácido muriático, también conocido como ácido clorhídrico, es una disolución acuosa del gas cloruro de hidrógeno (HCl). Es un producto químico ampliamente utilizado en diversas aplicaciones industriales y domésticas. Sin embargo, su naturaleza corrosiva y tóxica exige un manejo cuidadoso y el cumplimiento de estrictas medidas de seguridad.
En el ámbito doméstico, el ácido muriático se utiliza principalmente para la limpieza de superficies, la eliminación de óxido y la regulación del pH en piscinas. En la industria, se emplea en la producción de plásticos, la fabricación de productos químicos y la extracción de metales. A pesar de su utilidad, el ácido muriático puede causar graves daños a la salud si no se manipula correctamente.
Riesgos para la Salud
La inhalación de los vapores asfixiantes de ácido muriático puede irritar las vías respiratorias, causando tos, dificultad para respirar y sensación de quemazón en la garganta. El contacto con la piel puede provocar quemaduras graves, y el contacto con los ojos puede resultar en daños permanentes. En casos de exposición severa, la inhalación de altas concentraciones de ácido muriático puede causar edema pulmonar (acumulación de líquido en los pulmones), una condición potencialmente mortal.
Es crucial recordar que el ácido muriático debe ser almacenado en recipientes seguros y etiquetados, lejos del alcance de los niños y las mascotas. Al manipular la sustancia, es imprescindible utilizar guantes de protección, gafas de seguridad y ropa que cubra la piel. Además, es fundamental trabajar en un área bien ventilada para evitar la inhalación de los vapores.
En caso de derrame, es importante actuar con rapidez pero con precaución. Lo primero es evacuar el área y alertar a los servicios de emergencia. Si es posible, se puede intentar contener el derrame utilizando materiales absorbentes como arena o vermiculita. Nunca se debe intentar neutralizar el ácido con cal u otras sustancias, ya que esto puede generar reacciones peligrosas.
Cronología del Incidente
El Derrame
Alrededor de las 11:00 de la mañana, las alarmas se encendieron en un local de encomiendas ubicado en la calle Paraná al 600, en el barrio porteño de San Nicolás. Un paquete que contenía ácido muriático al 19% se rompió, liberando la sustancia y exponiendo a los empleados del local a sus vapores tóxicos. La rápida reacción de los trabajadores y la pronta llegada de los servicios de emergencia fueron cruciales para controlar la situación y minimizar los daños.
Según informó el Subcomisario [Nombre del Oficial], de la [Nombre de la Comisaría], el derrame se produjo cuando el paquete se cayó, provocando la rotura del contenedor y la liberación del ácido. Los empleados, en un intento por neutralizar la sustancia, utilizaron cal, lo que generó una reacción química que complicó aún más la situación. Este intento de solución casera, aunque bien intencionado, subraya la importancia de conocer los protocolos de seguridad adecuados al manipular sustancias peligrosas.
La Reacción Inicial
La noticia del derrame se propagó rápidamente, movilizando a un amplio despliegue de recursos de emergencia. Diez ambulancias del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) se dirigieron al lugar, junto con personal de la Brigada de Emergencias Especiales (BEE) de Bomberos de la Ciudad. El área fue acordonada, y se instaló una pileta de descontaminación para garantizar la seguridad de los trabajadores y los transeúntes.
La Respuesta del SAME y los Bomberos
El director del SAME, Alberto Crescenti, describió la magnitud de la respuesta inicial: “Recibimos una alerta por un derrame de una sustancia química tóxica, rápidamente nos encontramos con el trabajo de los bomberos. Llegamos con 7 ambulancias al sistema, moto médica, patrullas y unidades de oxigenación”. La prioridad era atender a las personas afectadas por la inhalación de los vapores tóxicos y asegurar que la sustancia no representara un peligro mayor para la comunidad.
La Brigada de Emergencias Especiales (BEE) de Bomberos de la Ciudad jugó un papel fundamental en la identificación y neutralización del ácido muriático. Los bomberos, equipados con trajes de protección y equipos de respiración autónoma, realizaron mediciones para determinar la concentración de la sustancia en el aire y aplicaron técnicas especializadas para contener el derrame y evitar su propagación.
Las Víctimas y su Estado de Salud
Como resultado del derrame, ocho personas, todas empleadas del local de encomiendas, sufrieron dificultades respiratorias y requirieron atención médica. El personal del SAME les proporcionó oxígeno en el lugar, y dos mujeres fueron trasladadas al Hospital Fernández para una evaluación más exhaustiva. Afortunadamente, según los informes médicos, las víctimas se encuentran estables y fuera de peligro.
El incidente sirve como un recordatorio de la importancia de la seguridad en el manejo de sustancias peligrosas. Las empresas que transportan y almacenan este tipo de productos deben cumplir con regulaciones estrictas para prevenir accidentes y proteger la salud de sus empleados y la comunidad en general. Además, es fundamental que los trabajadores reciban capacitación adecuada sobre los riesgos asociados con estas sustancias y los protocolos de seguridad que deben seguir.
La seguridad no es un gasto, sino una inversión en la salud y el bienestar de todos.
Lecciones Aprendidas y Medidas Preventivas
- Transportar sustancias peligrosas en contenedores seguros y debidamente etiquetados.
- Asegurarse de que los paquetes que contienen productos químicos cumplan con las regulaciones de seguridad.
- Capacitar a los empleados para manipular correctamente los productos químicos.
- Contar con protocolos de emergencia claros y concisos en caso de derrame.
- Evacuar el área y notificar a los servicios de emergencia en caso de derrame.
- Contener el derrame utilizando materiales adecuados.
- Informar a la comunidad sobre los riesgos y las medidas de seguridad.
- Promover prácticas seguras en el manejo de sustancias peligrosas.
El incidente en el local de encomiendas en Buenos Aires es un recordatorio de que la seguridad es una responsabilidad compartida. Todos, desde las empresas que transportan sustancias peligrosas hasta los individuos que las utilizan en sus hogares, debemos tomar medidas para prevenir accidentes y proteger la salud y el bienestar de todos. La capacitación, la información y la precaución son las mejores herramientas para evitar tragedias.
Para obtener más información sobre los protocolos de seguridad en el manejo de sustancias peligrosas, visite la página web del SAME o consulte la guía de seguridad química del gobierno local. ¡Infórmate y protege a tu comunidad!